Instalar aerotermia en una casa de unos 150 m² cuesta entre 12.000 y 18.000 € en una instalación completa de calefacción y agua caliente, según las guías de precios que publicaron los comparadores y portales de presupuestos entre junio y septiembre de 2026. Con suelo radiante nuevo, el conjunto sube a 15.000–19.000 €. Son cifras orientativas de mercado, no presupuestos cerrados, y la mayoría de esas guías no aclara si llevan IVA, así que conviene tratarlas como precio final aproximado y pedir siempre el desglose.
También verás anuncios «desde 8.000 €» para casas de este tamaño. Existen, pero describen el caso más sencillo: equipo de gama básica, emisores que ya sirven y casi nada de obra. Lo que sigue explica qué decisiones te llevan de un extremo al otro del rango y cuánto pesa cada una.
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Por qué una casa de 150 m² no cuesta lo mismo que un piso de 90
En nuestra comparativa de aerotermia y gas a diez años tomamos como referencia un piso de 90 m² y una instalación de 7.000 a 12.000 €. Una casa de 150 m² parte de ahí, pero casi todo crece a la vez:
- Más potencia. Las guías de precios asocian los 150 m² a equipos de 9 a 12 kW, frente a los 6–8 kW de un piso de 100 m².
- Más emisores y más tubería. Hay más estancias que calentar, a veces en dos plantas, y los recorridos desde la máquina son más largos.
- Más agua caliente. Una casa suele tener dos o tres baños y un depósito de 200 litros o más.
- Más pérdidas. Una vivienda unifamiliar tiene fachada, cubierta y suelo en contacto con el exterior; un piso intermedio está protegido por los vecinos.
El precio por metro cuadrado, en cambio, apenas se mueve: 12.000–18.000 € entre 150 m² son 80–120 €/m², y 7.000–12.000 € entre 90 m² salen a unos 78–133 €/m². La casa paga más porque necesita una instalación más grande en todos sus elementos, con un coste por metro parecido.
| Fuente (2026) | Vivienda de referencia | Rango publicado |
|---|---|---|
| Comparador de energía, guía de precios de julio | Unifamiliar de 150 m², 10–12 kW, calefacción y ACS con radiadores de baja temperatura | 12.000–18.000 € |
| Mismo comparador, guía de suelo radiante | Unifamiliar de 150 m² con aerotermia, suelo radiante y ACS | 15.000–19.000 € |
| Portal de presupuestos, guía de junio | Vivienda de 150 m², 10 kW | 12.000–21.000 € |
| Mismo portal, precios «desde» | Hasta 160 m², 9 kW, calefacción y ACS | Desde 8.200 € |
La diferencia entre los «desde» y los rangos completos no es un error de una de las fuentes: el precio de partida suele contar el equipo, su montaje y la conexión a lo que ya hay. En cuanto entran emisores nuevos, depósito grande u obra, el presupuesto se va al rango alto.
Las siete partidas que mueven el presupuesto
1. La potencia que de verdad necesita la casa
Los 9–12 kW que manejan las guías son una media. La potencia correcta sale de un cálculo de cargas térmicas que tiene en cuenta la zona climática, el aislamiento, las ventanas y la temperatura a la que trabajarán los emisores. Una casa bien aislada en la costa mediterránea puede quedarse por debajo; una casa antigua en la meseta puede necesitar bastante más. Uno de los portales de presupuestos pone como ejemplo una vivienda de 150 m² con suelo radiante y una bomba de 19 kW, casi el doble de lo «normal».
Cada salto de potencia encarece el equipo, pero el error caro es el contrario: una máquina sobredimensionada arranca y para continuamente, rinde peor y cuesta más desde el primer día. Si el instalador te da la potencia sin haber preguntado por el aislamiento ni haber medido ventanas, pide el cálculo. En la guía de dimensionado explicamos cómo se hace y qué datos debe pedirte.
2. Monobloc o bibloc
En un equipo monobloc todo el circuito de refrigerante está dentro de la unidad exterior y a la casa solo entra agua. En uno bibloc hay una unidad exterior y un módulo interior unidos por tuberías de refrigerante, lo que exige un instalador habilitado para manipular gases fluorados.
Sobre el papel, la diferencia de precio es pequeña: uno de los portales sitúa tanto el monobloc como el bibloc de 10 kW sin depósito en torno a 8.500 € instalados, y el bibloc con acumulador integrado en unos 10.000 €. Lo que de verdad cambia el precio es si el módulo interior incluye el depósito de agua caliente, que es el punto siguiente. A la hora de elegir pesan más otras cosas: el monobloc lleva agua por fuera de la casa y hay que protegerla de las heladas; el bibloc permite colocar la parte hidráulica en un cuarto de instalaciones y dejar fuera solo el ventilador.
3. Agua caliente: torre integrada o depósito aparte
Los equipos «todo en uno» llevan el acumulador dentro del módulo interior, normalmente de 180 a 250 litros. Ocupan menos y se instalan antes. La alternativa es un depósito independiente, que permite elegir más volumen y colocarlo donde convenga.
Las guías no coinciden en el precio del depósito aparte: un comparador lo sitúa en 800–2.000 € para 150–300 litros y un portal de presupuestos en 2.000–3.000 € para 200–500 litros. La diferencia se explica en buena parte por el volumen, y probablemente también porque una cifra incluye el montaje y la otra no. En los catálogos de tiendas online de 2026, un kit de 12 kW pasa de unos 5.200 € sin agua caliente a unos 6.700 € con depósito de 200 litros, solo en material.
4. Emisores: aprovechar, cambiar o empezar de cero
Es la partida que más separa un presupuesto de otro.
- Radiadores existentes. Si están bien dimensionados, la aerotermia puede trabajar con ellos a temperaturas algo más bajas que la caldera. Lo habitual es cambiar solo los que se quedan cortos. Un radiador de baja temperatura cuesta 350–500 € por unidad según las guías de 2026. Tenemos una guía específica sobre aerotermia con radiadores existentes.
- Suelo radiante. Es el emisor que mejor aprovecha la bomba de calor y el que más encarece la obra si la casa ya está construida: hay que levantar el suelo. Las guías lo sitúan en 40–70 €/m² en sistema tradicional con mortero y en 60–90 €/m² en sistema seco, sin contar pavimento. Lo detallamos en el artículo sobre el precio del suelo radiante por m².
- Fancoils. Son pequeños aparatos con ventilador que reciben el agua de la bomba de calor y sirven también para refrescar en verano. El aparato cuesta 220–370 € por unidad, sin montaje, según un comparador de energía.
Si la instalación tiene varias zonas o mezcla suelo radiante y radiadores, pueden hacer falta un depósito de inercia y grupos de impulsión. Un portal de presupuestos sitúa el primero en 800–1.100 € y cada grupo en unos 750 €.
5. Retirar la caldera vieja
En la mayoría de presupuestos el desmontaje de la caldera va incluido en la mano de obra, igual que pasa cuando se cambia una caldera por otra. No hemos encontrado una tarifa pública que lo cobre aparte de forma habitual, así que la recomendación es sencilla: que el presupuesto diga expresamente si lo incluye, si se lleva el aparato a un punto de reciclaje y si deja anulada y tapada la toma de gas. Si vas a prescindir del gas por completo, también tendrás que dar de baja el suministro; si mantienes la cocina de gas, la instalación sigue viva y la inspección periódica también.
6. Legalización
Con potencias de entre 5 y 70 kW, que es donde cae cualquier casa de este tamaño, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) exige una memoria técnica firmada por el instalador habilitado, el certificado de la instalación y su registro en el organismo de industria de tu comunidad. Muchos instaladores lo incluyen en el precio y otros lo cobran como partida aparte, con las tasas autonómicas. No hay una tarifa pública fiable para darte una cifra, pero sí una regla: sin ese certificado no podrás justificar las deducciones ni pedir las subvenciones.
7. Refuerzo eléctrico
Una bomba de calor de 10–12 kW térmicos consume bastante menos potencia eléctrica, pero sumada a la cocina, el horno y el resto de la casa suele obligar a subir la potencia contratada. Ese trámite tiene tres costes posibles:
- Boletín eléctrico nuevo si la potencia supera la que figura en el actual: 90–160 € con IVA, según la guía de un portal de presupuestos de enero de 2026.
- Derechos de acometida que cobra la distribuidora, con importes fijados en el Real Decreto 1048/2013. Subir de 5,75 a 9,2 kW supone unos 137 € sin IVA (unos 166 € con IVA).
- Adecuar el cuadro (nuevo magnetotérmico, diferencial o línea para la máquina): 60–200 € más en los casos sencillos, según la misma guía.
Si la casa es antigua y la instalación eléctrica no está al día, esta partida puede crecer bastante. Es mejor saberlo antes de firmar.
Cómo leer un precio que te den por teléfono
Cuando un instalador da una cifra sin visitar la casa, casi siempre está hablando del equipo instalado y conectado a lo que ya tienes. Antes de compararla con otra, haz estas preguntas:
- ¿Qué potencia propone y de dónde sale ese número?
- ¿El equipo es monobloc o bibloc, y el depósito de agua caliente va integrado o aparte? ¿De cuántos litros?
- ¿Cuántos radiadores hay que cambiar, si hay que cambiar alguno, y a qué temperatura trabajará la instalación?
- ¿Incluye desmontaje de la caldera, anulación de la toma de gas y retirada de escombros?
- ¿Incluye la memoria técnica, el certificado y el registro en industria con sus tasas?
- ¿Quién se ocupa del boletín y del aumento de potencia, y está incluido?
- ¿El precio lleva IVA, y a qué tipo? En obras de renovación de vivienda puede aplicarse el 10 %, pero solo si los materiales no superan el 40 % de la base imponible, y en aerotermia el equipo pesa mucho.
Con esas siete respuestas por escrito, dos presupuestos se pueden comparar de verdad. Si quieres ir más allá, en la guía sobre cómo leer un presupuesto de aerotermia repasamos partida por partida qué debería aparecer.
Antes de pedir presupuesto: las ayudas
Una parte de la inversión se puede recuperar con deducciones en el IRPF, subvenciones autonómicas y otros mecanismos, siempre que se cumplan requisitos que conviene revisar antes de contratar y no después: algunos exigen un certificado energético previo o que la factura cumpla ciertas condiciones. Lo explicamos en la sección de ayudas y normativa, con las deducciones del 20, 40 y 60 % y las subvenciones por comunidad autónoma.






