Ayudas para cambiar la caldera en 2026: qué programas siguen activos

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Ayudas para cambiar la caldera: importes y requisitos

Depende de la caldera que vayas a poner. Si cambias una caldera de gas por otra de gas, en 2026 no queda ninguna ayuda pública a la que acogerte: desde el 1 de enero de 2025, la normativa europea impide subvencionar calderas que solo queman combustibles fósiles, y la deducción del IRPF por eficiencia energética excluye esos equipos. Si el cambio es a una bomba de calor (aerotermia) o a biomasa, sí hay caminos: alguna convocatoria autonómica o municipal con plazo, los certificados de ahorro energético y la deducción fiscal.

Este artículo está actualizado a octubre de 2026. Primero va lo que no cambia de un año para otro, la regla europea y el funcionamiento de los certificados de ahorro, y después los programas con plazo, cada uno con la fecha en que se comprobó.

Contenido del artículo
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Si vas a poner otra caldera de gas

La directiva europea de eficiencia energética de los edificios, la Directiva (UE) 2024/1275, obliga a los Estados a no conceder desde 2025 ningún incentivo financiero para instalar calderas independientes alimentadas con combustibles fósiles. La guía que publicó la Comisión Europea en octubre de 2024 interpreta «incentivo» en sentido amplio: incluye las subvenciones directas, las ayudas a instaladores y los beneficios fiscales, como un IVA reducido.

La propia guía deja tres matices que conviene conocer:

  • Los sistemas híbridos sí pueden recibir ayuda. Una caldera combinada con una bomba de calor o con solar térmica que aporte una parte considerable de la energía puede subvencionarse, en proporción a esa parte renovable.
  • Lo comprometido antes de 2025 se respeta. Las ayudas comunicadas a cada beneficiario antes de esa fecha pueden pagarse después, y hay una excepción para inversiones con ciertos fondos europeos seleccionadas antes de 2025.
  • Las reparaciones no están afectadas. La regla habla de instalar calderas, no de mantenerlas ni de arreglarlas.

En España, la consecuencia más visible está en la renta. La Agencia Tributaria deja fuera de la deducción por eficiencia energética los costes de instalar o sustituir equipos que usen combustibles de origen fósil. Una caldera de condensación nueva no deduce, aunque mejore la letra del certificado.

Los planes Renove autonómicos de calderas de gas han seguido el mismo camino. El de la Comunidad de Madrid, que pagaba hasta 350 € por cambiar una caldera individual antigua, tiene como convocatoria más reciente localizada la que se abrió en octubre de 2022 y cerró en marzo de 2023; en enero de 2026 el BOCM solo publicó la lista de ayudas concedidas en 2024 con cargo a esa convocatoria. No se ha encontrado ningún plan autonómico posterior para calderas de gas.

Lo que sí sobrevive son los planes privados, que no son ayudas públicas. En Madrid, la asociación de instaladores Agremia mantiene en 2026, con fabricantes y distribuidoras de gas, un Plan Renove de salas de calderas para comunidades que pasan de otros combustibles a gas natural. Es un incentivo comercial: compáralo como un descuento más del presupuesto.

Instalar una caldera de gas en 2026 sigue siendo legal. Lo que se ha acabado es pagarla con dinero público. Qué está prohibido, qué está desincentivado y qué es mito lo detallamos en el artículo sobre la supuesta prohibición de las calderas de gas.

Si la cambias por una bomba de calor

Aquí las ayudas se pueden sumar, con límites: una subvención con plazo, si tu comunidad o tu ayuntamiento la tienen abierta; los certificados de ahorro energético, que no dependen de convocatoria; y la deducción del IRPF.

Programas con plazo abierto

El caso más claro de ayuda pensada para sustituir calderas está en la ciudad de Madrid. La línea de calderas del plan Cambia 360 de 2026 subvenciona cambiar calderas de gasóleo por bombas de calor eléctricas o por sistemas híbridos con renovables, en edificios existentes. El plazo va del 20 de abril al 13 de noviembre de 2026, con 2,7 millones de euros. En edificios residenciales cubre hasta el 50 % del coste, con un máximo de 5.000 € por vivienda y de 200.000 € por edificio, y puede tramitarse a través de un instalador adherido.

Según el tamaño del edificio, el límite que manda es distinto:

  • 10 viviendas, obra de 120.000 €: el 50 % serían 60.000 €, pero el tope por vivienda lo deja en 50.000 € (5.000 € cada una).
  • 30 viviendas, obra de 270.000 €: el 50 % son 135.000 €, por debajo de los dos topes. Salen 4.500 € por vivienda.
  • 50 viviendas, obra de 400.000 €: el 50 % serían 200.000 € y el tope por vivienda 250.000 €, pero el de edificio corta en 200.000 €. Salen 4.000 € por vivienda.

Fuera de Madrid, entre las comunidades que se han podido comprobar, la única convocatoria abierta que incluye aerotermia en vivienda es la de Castilla-La Mancha, y exige obras de bastante más tamaño que un simple cambio de equipo. La andaluza abrió el 22 de octubre, pero agotó su crédito en una semana y está suspendida. Las detallamos, junto con las que han cerrado este año, en la guía de subvenciones de aerotermia por comunidad autónoma. En el País Vasco, la línea del EVE que cubría bombas de calor cerró el 30 de septiembre de 2026; si vives allí, vigila su web.

Certificados de ahorro energético

Es la vía que más se ha movido en 2026. El sistema lo creó el Real Decreto 36/2023 y funciona así: cada certificado acredita un kilovatio hora de energía final ahorrada. Las comercializadoras de gas y electricidad y los operadores de productos petrolíferos y gases licuados tienen que conseguir cada año un volumen de ahorro, y una forma de lograrlo es comprárselo a quien hace la obra. El propietario de la vivienda cede ese ahorro mediante un acuerdo (el convenio CAE) a cambio de un pago, y un verificador acreditado comprueba que la obra se hizo y que el ahorro es real.

En julio de 2026, el Ministerio para la Transición Ecológica propuso multiplicar el valor del ahorro cuando se sustituye una caldera de combustible fósil por una bomba de calor:

SituaciónMultiplicador propuesto
Vivienda unifamiliar, piso o apartamento× 2
Edificio con calefacción central× 3
Edificio que pasa de calderas individuales a una bomba de calor centralizada× 4
Hogar de un consumidor vulnerable severo× 1,5 adicional

La propuesta se aplicaría a obras iniciadas desde el 22 de marzo de 2026, y los expedientes con multiplicador no podrían presentarse hasta el 2 de enero de 2027. Estuvo en audiencia pública hasta el 24 de julio, y a finales de octubre de 2026 no consta publicada la resolución definitiva. Si cambias la caldera ahora, pregunta a quien vaya a comprarte el ahorro si su oferta ya cuenta con el multiplicador o si te paga sin él.

Cómo aprovecharlo en la práctica:

  1. Pide precio antes de la obra. Pregunta al instalador si trabaja con alguna empresa que compre ahorros, o pide oferta directamente a varias. La norma no obliga a firmar el convenio antes de empezar, pero cerrarlo antes te deja saber cuánto vas a recibir.
  2. Guarda la documentación desde el primer día. Las facturas detalladas con el modelo del equipo y las fotos del antes y el después suelen formar parte del expediente.
  3. No te duermas. El ahorro puede registrarse hasta tres años después de la obra, pero cuanto más tardes, más papeles se pierden.

Si también recibes una subvención pública, el certificado sigue siendo posible, aunque el expediente tiene que justificar que el pago por el ahorro sigue incentivando la obra. Y lo que cobres por ceder el ahorro puede tener que declararse en el IRPF: si vas a hacerlo, pregúntalo a tu asesor.

La deducción del IRPF

Una bomba de calor que sustituye a una caldera puede dar derecho a la deducción del 40 % si los certificados energéticos de antes y después muestran una reducción del 30 % del consumo de energía primaria no renovable o la vivienda llega a la letra A o B. Para una vivienda, la obra tiene que hacerse hasta el 31 de diciembre de 2026 y el certificado posterior emitirse antes del 1 de enero de 2027. Los detalles están en la guía de la deducción por aerotermia.

Si te pasas a biomasa

La guía de la Comisión trata de forma distinta a la biomasa sólida: las calderas de pellets, hueso de aceituna o leña de hasta 70 kW pueden recibir incentivos porque están en las clases más altas de la etiqueta energética. Y la exclusión de la Agencia Tributaria se refiere a equipos de combustibles fósiles, así que una caldera de biomasa no queda fuera de la deducción por ese motivo; sigue necesitando la mejora que pida el certificado.

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En convocatorias, la biomasa ha ido casi siempre en la misma línea que la aerotermia. Galicia tuvo en 2026 una partida de 600.000 € para biomasa, cerrada desde marzo, y Castilla-La Mancha la incluye en edificios de viviendas colectivos dentro de la convocatoria abierta hasta el 30 de noviembre.

Ofertas de comercializadoras, fabricantes e instaladores

Muchas campañas se presentan como «ayuda» o «plan Renove» y son descuentos comerciales. No tienen nada de malo, pero no son ayudas públicas y no las regula ningún boletín. Algunas son, en el fondo, el certificado de ahorro de tu obra que la empresa se queda a cambio de una rebaja. Antes de aceptar una, pregunta:

  • ¿El descuento se aplica en la factura o es un pago posterior que depende de un trámite?
  • ¿Quién se queda el ahorro energético de la obra? Si lo cede el instalador o la comercializadora, ya no podrás venderlo tú.
  • ¿Te obliga a contratar luz o gas con ellos, y durante cuánto tiempo?
  • ¿Va unido a una financiación? Mira el coste total con intereses, no la cuota.
  • ¿Es compatible con la subvención de tu comunidad, si la hay?

Compara siempre el precio final de la instalación completa. Un descuento grande sobre un presupuesto inflado no es una ayuda. Qué partidas debe detallar un presupuesto de aerotermia lo explicamos en la guía para leerlo.

Hogares vulnerables

El bono social térmico no paga un cambio de caldera. Es una ayuda directa, regulada por el Real Decreto-ley 15/2018, para hacer frente al gasto en calefacción, agua caliente o cocina. La reciben quienes tenían el bono social eléctrico a 31 de diciembre del año anterior, y la gestionan y pagan las comunidades autónomas, cada una con su calendario.

Para cambiar el equipo, lo que hay pensado para estos hogares son refuerzos dentro de otros programas: el multiplicador adicional de 1,5 propuesto para los certificados de ahorro, porcentajes de subvención más altos en convocatorias como la de Castilla-La Mancha y un refuerzo para hogares vulnerables en las ayudas de rehabilitación del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que cada comunidad tiene que convocar. Los servicios sociales de tu ayuntamiento suelen saber qué está activo en tu zona.

Antes de decidir por la ayuda

Si tu caldera funciona, ninguna ayuda justifica cambiarla con prisas. Y si hay que cambiarla, haz la cuenta completa: en el piso de referencia de nuestra comparativa a diez años, la caldera de gas sale entre 6.100 y 6.800 € más barata que la aerotermia sin ayudas. La subvención, el certificado de ahorro y la deducción son las piezas que pueden cerrar o no esa diferencia en tu caso. Pide el presupuesto, pregunta por los certificados de ahorro y comprueba el estado de la convocatoria de tu comunidad antes de firmar.

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Sobre el autor
Carlos Vela Cabello

Editor y responsable de Clima Vivienda. Redacta las guías sobre calderas, aire acondicionado y aerotermia para viviendas en España a partir de documentación técnica de fabricantes, normativa vigente y fuentes públicas como el IDAE, y las revisa periódicamente.

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