Ese ruido de olla o de hervidor eléctrico que sale de la caldera, a veces acompañado de chasquidos o golpes secos, significa casi siempre lo mismo: el agua está llegando a hervir en algún punto del intercambiador. Pasa cuando el agua circula demasiado despacio por él o cuando una capa de cal le impide refrescarse, y se forman burbujas de vapor que revientan al mezclarse con agua más fría.
No es una avería que obligue a apagar la caldera de inmediato, porque sus seguridades la bloquean si se calienta de más. Pero tampoco es un ruido que se vaya solo: si no se corrige la causa, la caldera trabaja forzada, gasta más y acaba dando errores de sobrecalentamiento. Lo que puedes revisar tú se reduce a tres comprobaciones; el resto, sobre todo la cal, necesita un técnico.
Contenido del artículo
Qué está pasando dentro de la caldera
El intercambiador es la pieza donde la llama (o los gases calientes, en una caldera de condensación) cede su calor al agua de la calefacción. Está diseñado para que el agua lo atraviese con un caudal constante y se lleve el calor antes de alcanzar los 100 °C. Mientras eso se cumple, la caldera solo emite el zumbido suave de la bomba y el soplido del quemador.
Si el agua se queda más tiempo de la cuenta en contacto con las paredes calientes, o si esas paredes están recubiertas por dentro de una costra de cal que hace de aislante, se forman pequeñas bolsas de vapor pegadas al metal. Al soltarse y encontrarse con agua más fría, colapsan de golpe. Ese colapso repetido es lo que oyes: un borboteo o un retumbar que va y viene con el quemador. En los países de habla inglesa lo llaman kettling, justo por el parecido con un hervidor.
Cómo saber que es «hervidor» y no otro ruido
Las calderas hacen varios ruidos y no todos significan lo mismo. Antes de buscar la causa, conviene asegurarse de cuál estás oyendo:
| Lo que oyes | Qué suele indicar |
|---|---|
| Borboteo o retumbar sordo que crece con el quemador encendido y se calma al apagarse | Ebullición en el intercambiador: el ruido de hervidor de este artículo |
| Gorgoteo de agua en tuberías y radiadores, más fuerte al arrancar la bomba | Aire en el circuito; suele bastar con purgar |
| Zumbido grave y continuo, incluso con el quemador apagado | Bomba de circulación con desgaste o funcionando a demasiada velocidad |
| Silbido agudo mientras calienta | A menudo es el mismo fenómeno de ebullición; también puede ser agua forzada a pasar por una válvula casi cerrada |
| Un golpe seco justo al encender el quemador | Un encendido que no se produce limpiamente: es para el técnico, no lo dejes pasar |
Un detalle útil: fíjate en si el ruido aparece con la calefacción, solo al abrir un grifo de agua caliente o en ambos casos. Esa pista ayuda mucho a acotar la causa, como verás más abajo.
Tres comprobaciones que puedes hacer tú
Todas son seguras y no requieren abrir la caldera. Hazlas en este orden y escucha después de cada una si el ruido ha cambiado.
La presión del circuito
Con poca agua en el circuito, el caudal que atraviesa el intercambiador baja y el agua se calienta de más. Mira el manómetro con la instalación fría: en la mayoría de calderas murales debe estar aproximadamente entre 1 y 1,5 bar. Si está por debajo, rellena hasta ese valor siguiendo tu manual. Si tienes que hacerlo a menudo, el ruido es solo un síntoma: hay una fuga que localizar.
Aire en los radiadores
Las bolsas de aire frenan la circulación y además producen su propio gorgoteo, que se mezcla con el de ebullición. Si algún radiador está frío por la parte de arriba, púrgalo y vuelve a comprobar la presión al terminar, porque al purgar se pierde algo de agua.
Que el agua pueda circular
Revisa que estén abiertas las llaves de ida y retorno bajo la caldera y que no tengas casi todos los radiadores cerrados. Si las válvulas termostáticas están al mínimo en casi toda la casa, la caldera puede quedarse con muy poco circuito por el que mover el agua. Ábrelas y prueba de nuevo.
Si tras estas tres comprobaciones el ruido sigue igual, la causa está dentro del aparato.
Las causas que necesitan un técnico
Cal en el intercambiador
Es la causa más típica en calderas con años y en zonas de agua dura, que en España abundan; si no sabes cómo es la tuya, la compañía de aguas de tu municipio publica la dureza del agua que suministra. La cal entra con cada litro de agua nueva que se añade al circuito, por eso una instalación que se rellena con frecuencia acumula mucha más. Si el ruido aparece sobre todo al usar agua caliente en una caldera mixta, las sospechas apuntan también al intercambiador de placas del agua sanitaria: recibe agua de la red cada vez que abres un grifo, se calcifica antes y, cuando está obstruido, el calor no sale de la caldera con la rapidez necesaria.
La solución es una limpieza química del intercambiador o del circuito con un producto desincrustante, que hace el técnico. Si la costra es muy gruesa, puede ser más razonable cambiar el intercambiador.
Bomba de circulación débil o mal ajustada
La bomba es la que mueve el agua por el circuito. Cuando pierde fuerza por desgaste o por lodos, el caudal cae y el agua hierve en el intercambiador aunque todo lo demás esté bien. Muchas calderas tienen varias velocidades de bomba; el técnico puede comprobar si la seleccionada es adecuada para tu instalación o si la bomba ya no da el caudal que debería.
Lodos y suciedad en el circuito
En instalaciones antiguas, la corrosión de radiadores y tuberías genera un lodo oscuro que se deposita en las partes bajas y acaba en el intercambiador. El síntoma acompañante habitual son radiadores fríos por la parte de abajo. Se resuelve con un lavado del circuito y, a menudo, instalando un filtro de lodos en el retorno.
Sonda de temperatura o termostato de la caldera
Si la sonda que mide la temperatura del agua da una lectura más baja de la real, la caldera sigue calentando cuando ya debería modular o parar. Es menos frecuente que las anteriores, pero el técnico lo comprueba en pocos minutos midiendo la sonda.
Preguntas que suelen quedar en el aire
¿Puedo seguir usando la caldera mientras tanto?
En general sí, si funciona y el ruido no va a más. Mientras esperas al técnico, bajar unos grados la temperatura de la calefacción en el mando de la caldera puede reducir el ruido, porque el agua queda más lejos de hervir. Si la caldera empieza a bloquearse por sobretemperatura, oyes golpes fuertes o ves agua debajo, apágala y no la fuerces con rearmes sucesivos.
¿Un descalcificador en casa lo arregla?
No elimina la cal que ya está dentro del intercambiador, pero sí reduce la que entra a partir de ahora en el circuito de agua caliente sanitaria. Para el circuito de calefacción, lo más eficaz es no tener que reponer agua a menudo y, si el técnico lo recomienda, añadir un inhibidor que protege contra la corrosión y los depósitos.
¿Puedo echar un desincrustante yo mismo?
No es recomendable. El producto tiene que ser compatible con los materiales de tu intercambiador, hay que vaciarlo y aclararlo por completo después, y un error puede dañar la caldera o anular su garantía.
Si el ruido apareció de golpe tras rellenar o tras un verano sin uso, empieza por la presión y el purgado: muchas veces basta con eso. Si lleva meses creciendo poco a poco, apunta a la cal, y lo más práctico es pedir que la revisen en la próxima visita de mantenimiento, sin esperar a que la caldera empiece a bloquearse.







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