La válvula termostática de un radiador no es un grifo: es un termostato. Y de ese malentendido salen prácticamente todos los errores de uso, empezando por el más extendido de todos —poner el mando al 5 pensando que así la habitación calienta antes—.
Los números de una válvula termostática indican la temperatura objetivo de la habitación, no el caudal de agua. Como referencia orientativa: el 1 son unos 11 °C, el 2 unos 16 °C, el 3 entre 19 y 21 °C, el 4 unos 24 °C y el 5 unos 28 °C. El símbolo de copo de nieve es la posición antihielo, en torno a 7 °C.
Con una advertencia que hay que hacer de entrada: esa correspondencia no es un estándar homologado y varía entre fabricantes. Sirve para orientarte; el manual de tu cabezal manda.
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Cómo funciona realmente una válvula termostática
Dentro del cabezal —la parte de plástico con los números que giras— hay un cartucho sensor lleno de cera o de líquido que, en palabras del fabricante, «varía de volumen cuando varía la temperatura».
El mecanismo es puramente físico y no necesita pilas ni electricidad:
- La habitación se calienta.
- El cartucho se dilata.
- Empuja un vástago que cierra el paso de agua al radiador.
- La habitación se enfría, el cartucho se contrae y la válvula abre otra vez.
La consecuencia práctica es la clave de todo el artículo: lo que estás fijando al girar el mando no es cuánta agua entra, sino a qué temperatura quieres esa habitación. Cuando la alcanza, la válvula corta sola. Es exactamente lo mismo que hace un termostato de pared, pero habitación por habitación.
Y de ahí se deduce lo que no puede hacer: no puede calentar más rápido. El agua llega a la temperatura a la que la manda la caldera, y el radiador emite lo que emite. Poner el 5 en lugar del 3 no aumenta el caudal ni la potencia: solo hace que la válvula tarde mucho más en cerrar, y que la habitación se pase de largo hasta los 28 °C.
Qué significan los números 1 a 5
| Posición | Temperatura orientativa | Para qué sirve |
|---|---|---|
| ❄ (copo de nieve) | ≈ 7 °C | Antihielo. Protege la tubería sin calentar |
| 1 | ≈ 11 °C | Trasteros, garajes, zonas sin uso |
| 2 | ≈ 16 °C | Habitaciones poco usadas, pasillos |
| 3 | ≈ 19 – 21 °C | Salón, estancias de estar. Es la posición de confort |
| 4 | ≈ 24 °C | Baños, o habitaciones muy frías |
| 5 | ≈ 28 °C | Prácticamente equivale a dejar el radiador abierto sin control |
Repetimos la advertencia porque importa: estos valores proceden de un fabricante-distribuidor y no existe una correspondencia homologada entre posición y temperatura. Cada marca calibra la suya. Si quieres el dato exacto de tus cabezales, está en su manual.
Aun así, la lógica de la escala es universal: el 3 es la posición de confort y está calibrado para rondar los 20 °C, que es justo la temperatura de referencia que manejan tanto el reglamento como el IDAE para una vivienda en invierno.
Cómo regularlas habitación por habitación
Esta es la ventaja real de tener válvulas termostáticas: no todas las habitaciones necesitan la misma temperatura, y sin ellas toda la casa va al mismo régimen.
| Estancia | Posición | Por qué |
|---|---|---|
| Salón / comedor | 3 | Es donde estás sentado y quieto: necesita confort pleno |
| Dormitorios | 2 – 2,5 | Se duerme mejor a 16-18 °C, y estás bajo el edredón |
| Cocina | 2 | Cocinar aporta calor por sí solo |
| Baño | 3 – 4 | Es donde más se nota el frío, y se usa poco tiempo |
| Pasillo y distribuidor | 1 – 2 | Zona de paso: no hace falta confort |
| Habitación de invitados | 1 | Suficiente para evitar humedades y frío extremo |
| Trastero o garaje | ❄ o 1 | Solo protección antihielo |
Regla práctica: el dormitorio es donde más margen hay. Bajar de 3 a 2 en tres dormitorios que solo se usan por la noche, y que además se usan durmiendo bajo un edredón, es de los ajustes con mejor relación entre esfuerzo y resultado de toda la casa.
Un cuidado importante: la habitación donde está el termostato
Si tienes termostato de pared en el salón y además válvula termostática en el radiador del salón, los dos controles se pelean. La válvula cierra el radiador cuando el salón alcanza su temperatura, el salón se enfría un poco, y el termostato sigue pidiendo calor a la caldera para una habitación que tiene el radiador cerrado.
La solución habitual: dejar el radiador de la habitación donde está el termostato sin cabezal termostático o con el cabezal completamente abierto (posición 5), y que sea el termostato de pared quien mande en esa estancia. El fabricante desaconseja expresamente instalar la válvula en la misma habitación que el termostato ambiente. Los detalles de ubicación del termostato están en la guía de termostatos.
Los cinco errores más frecuentes
1. Ponerla al 5 pensando que calienta antes
El error estrella, y ya sabes por qué no funciona: la posición fija la temperatura objetivo, no el caudal ni la velocidad. Lo único que consigues es sobrecalentar la habitación hasta los 28 °C y gastar de más. Es exactamente el mismo error que poner el aire acondicionado a 16 °C para que enfríe antes.
2. Taparla con una cortina, un mueble o un cajón
Este es más grave de lo que parece, y el fabricante advierte expresamente de que produce una lectura errónea. El cabezal mide el aire que tiene alrededor. Si detrás de una cortina se acumula aire caliente, el cabezal cree que la habitación está caliente y cierra el radiador mientras la habitación sigue fría.
Es la causa número uno de «este radiador no calienta bien» cuando en realidad funciona perfectamente.
3. Que le dé el sol directo
Mismo mecanismo: el sol calienta el cabezal, este cree que la habitación está caliente y cierra. Produce un comportamiento errático —bien por la mañana, mal por la tarde— que desconcierta bastante.
4. Instalarla en la misma habitación que el termostato de pared
Ya explicado: los dos controles se contradicen.
5. Cerrarlas del todo en muchas habitaciones
Este merece apartado propio, porque es una media verdad y mucha gente lo hace convencida de que ahorra.
¿Puedo cerrar los radiadores de las habitaciones que no uso?
Sí, pero con un límite, y el límite no es el que la gente imagina.
Cerrar el radiador de una habitación que no usas ahorra: no calientas un espacio vacío. Hasta ahí, correcto. El problema aparece cuando cierras muchos a la vez.
El razonamiento —y lo presentamos como razonamiento técnico, porque no hemos encontrado una fuente primaria que lo enuncie así para vivienda— es este:
- Al cerrar varias válvulas, reduces el caudal total que circula por el circuito.
- Con una bomba de velocidad fija y sin bypass, eso sube la presión diferencial del sistema.
- El agua recorre menos radiadores, así que vuelve a la caldera más caliente.
- Y con retorno caliente, una caldera de condensación deja de condensar, que es justo donde estaba su rendimiento.
- Además, con menos carga la caldera alcanza consigna antes y empieza a hacer ciclos cortos, que es donde peor rinde.
Conclusión práctica: cerrar dos o tres radiadores de habitaciones sin uso está bien. Cerrar la mitad de la casa puede anular buena parte del ahorro que buscabas.
Y no las cierres del todo: déjalas en 1
Hay tres razones para dejar la posición 1 en lugar del cierre total en una habitación sin uso:
- Evitas humedades y condensaciones. Una habitación cerrada y fría, con paredes frías, es donde aparece el moho en las esquinas.
- No obligas a las habitaciones vecinas a calentarla. El calor se escapa por tabiques y puertas: una habitación helada le roba calor al salón contiguo.
- Proteges la instalación en zonas frías.
Qué hacer con las válvulas termostáticas en verano
Y aquí está el dato contraintuitivo del artículo, que es exactamente lo contrario de lo que hace casi todo el mundo.
En verano hay que dejar los cabezales termostáticos ABIERTOS, en la posición 5 — no cerrados ni en el copo de nieve.
El motivo: el fabricante advierte de que dejarlos en la posición mínima durante meses puede agarrotar el mecanismo. Cuando la temperatura ambiente sube muy por encima del punto de consigna del copo de nieve, el cartucho queda dilatado al máximo y el vástago comprimido a fondo durante todo el verano. Al llegar octubre, puede no recuperar.
Es, con diferencia, la causa más frecuente de «este radiador no ha calentado desde que empezó el invierno» — y de que en el checklist de octubre uno de los puntos sea precisamente abrir todos los cabezales y comprobar que el vástago se mueve.
Si te has olvidado y llega octubre con un cabezal agarrotado: quítalo girando el aro de fijación y prueba a mover el vástago —el pin metálico que asoma— con unos alicates de punta, con mucha suavidad, o dándole unos golpecitos muy suaves. A menudo cede. Si no cede, el cabezal es una pieza barata de sustituir; no hay que cambiar la válvula entera.
¿Son obligatorias las válvulas termostáticas?
Sorprendentemente, sí, y prácticamente nadie lo sabe.
El reglamento de instalaciones térmicas, al describir el sistema de control aplicable a viviendas, establece que en los sistemas de calefacción por agua en viviendas se instalará una válvula termostática en cada una de las unidades terminales de los locales principales.
Es decir: no son un accesorio opcional, son parte del sistema de control exigible. Con dos matices importantes:
- Se aplica a instalaciones nuevas y a reformas. No obliga retroactivamente a una instalación existente que no se toque.
- «Locales principales» son las estancias habitables: salón, dormitorios. No cada rincón de la casa.
Y el Código Técnico de la Edificación no añade requisitos propios sobre control por estancias: remite al propio reglamento de instalaciones térmicas.
Cuánto ahorran
El IDAE agrupa válvulas termostáticas y termostatos programables en la misma recomendación y cifra el ahorro entre un 8 y un 13 %. No publica la metodología, así que conviene tomarlo como orden de magnitud.
Verás por ahí cifras bastante mayores —hasta un 21 %— procedentes de fabricantes de válvulas. Esas no citan ninguna fuente y no las usamos.
¿Y los cabezales termostáticos inteligentes?
Son cabezales con motor y conectividad que sustituyen al mecánico y permiten programar por horarios cada radiador desde el móvil. Rondan los 90 a 159 € por unidad en catálogo minorista, y ahí está su problema: en una casa con seis radiadores, la inversión se dispara.
Tienen sentido en un caso concreto: cuando quieres programación por habitación y por horas —por ejemplo, que los dormitorios calienten solo por la noche y el salón solo por la tarde— y tu instalación no tiene zonificación. Para el uso normal, un cabezal mecánico bien puesto en la posición correcta hace el 80 % del trabajo por una fracción del precio.
Preguntas frecuentes
¿Qué significan los números 1, 2, 3, 4 y 5 de las válvulas de los radiadores?
Indican la temperatura objetivo de la habitación, no el caudal. Como referencia: 1 son unos 11 °C, 2 unos 16, 3 entre 19 y 21, 4 unos 24 y 5 unos 28. El copo de nieve es la posición antihielo, en torno a 7 °C. Esta correspondencia no está homologada y varía entre fabricantes.
¿Poner la válvula del radiador al 5 calienta antes la habitación?
No. El cabezal es un termostato: la posición fija la temperatura objetivo, no la potencia ni el caudal. Poner el 5 solo consigue que la habitación se pase de largo hasta unos 28 °C, con el consumo correspondiente.
¿Puedo cerrar los radiadores de las habitaciones que no uso?
Sí, pero mejor dejarlos en la posición 1 que cerrarlos del todo, y sin cerrar demasiados. Cerrar muchos reduce el caudal del circuito, hace que el agua vuelva más caliente a la caldera y puede impedir que una caldera de condensación condense, además de favorecer el ciclado corto.
¿Qué hago con las válvulas termostáticas en verano?
Dejarlas abiertas, en la posición 5. Dejarlas cerradas o en el copo de nieve durante meses puede agarrotar el mecanismo, y es la causa más frecuente de radiadores que no calientan al empezar la temporada.
¿Es obligatorio poner válvulas termostáticas en los radiadores?
El reglamento de instalaciones térmicas establece que en sistemas de calefacción por agua en viviendas se instalará una válvula termostática en cada unidad terminal de los locales principales. Se aplica a instalaciones nuevas y reformas, no de forma retroactiva.
¿Por qué mi radiador no calienta si la válvula está abierta?
Si el cabezal está tapado por una cortina o un mueble, mide el aire caliente estancado detrás y cierra el radiador aunque la habitación esté fría. También puede estar el vástago agarrotado tras el verano. Y si el radiador está frío por la parte de abajo, el problema son lodos y no la válvula.
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Fuentes
- Arco, documentación de fabricante sobre válvulas termostáticas: principio de funcionamiento del cartucho de cera o líquido, y advertencias sobre lectura errónea por obstrucción, sol directo y coincidencia con el termostato ambiente.
- Standard Hidráulica, guía de ajuste de cabezales termostáticos: correspondencia orientativa entre posición y temperatura, y recomendación de dejarlos abiertos en verano para evitar el agarrotamiento del mecanismo.
- Real Decreto 1027/2007 (RITE), IT 1.2.4.3.2, sistema THM-C1: exigencia de válvula termostática en cada unidad terminal de los locales principales en viviendas con calefacción por agua.
- Código Técnico de la Edificación, DB-HE: remisión al RITE en materia de instalaciones térmicas.
- IDAE, recomendaciones para el ahorro energético en hogares: cifra del 8-13 %.
- Precios de catálogo minorista consultados el 1 de septiembre de 2026.
Esta guía tiene carácter informativo. La correspondencia entre posición y temperatura no está homologada y varía entre fabricantes: consulta el manual de tus cabezales. La sustitución de una válvula termostática completa, frente al simple cambio del cabezal, requiere vaciar el circuito y corresponde a un profesional. Contenido revisado el 1 de septiembre de 2026.






