Mi caldera pierde presión constantemente: 7 causas y cómo localizar la fuga

Mi caldera pierde presión constantemente: 7 causas y cómo localizar la fuga

El agua de un circuito de calefacción no se consume ni se evapora: es un sistema cerrado. Si la presión baja, el agua está saliendo por algún sitio. Y ese «algún sitio» puede ser una junta de radiador que gotea una lágrima al día, o puede ser una membrana rota dentro de la caldera que hace que el agua salga por la válvula de seguridad cada vez que enciendes la calefacción.

La diferencia entre las dos cosas son varios cientos de euros y varias semanas buscando en el sitio equivocado. Este artículo está montado para que sepas cuál de las dos tienes antes de llamar a nadie.

Contenido del artículo
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Lo primero: ¿cada cuánto rellenas?

  1. Una o dos veces al año: normal. No tienes ningún problema.
  2. Cada pocas semanas: fuga pequeña o vaso de expansión. Conviene revisarlo sin urgencia.
  3. Cada pocos días: hay una avería. Llama al técnico.

Y si la presión se dispara por encima de 2,5 bar al calentar y luego se hunde en frío, no tienes una fuga: tienes el vaso de expansión roto. Salta directo a ese apartado.

Antes de empezar: cuál es tu presión correcta

No hay un valor universal, y ese es el primer error que comete mucha gente al trasladar lo que le dijeron de otra caldera. Cada fabricante tiene su horquilla:

MarcaPresión de referencia en frío
Ariston, Beretta, Viessmann1,0 – 1,5 bar
Saunier Duval1,2 – 1,5 bar
Junkers, Rocaen torno a 1,5 bar
Chaffoteaux0,6 – 1,5 bar
Ferroli0,8 – 1,0 bar

Como criterio general seguro, 1,2 bar en frío funciona en casi todas y deja margen para la dilatación. En caliente subirá hasta 1,5-2 bar, y eso es normal. Lo que no es normal es pasar de 2,5-3 bar. Los valores y su lógica, en qué presión debe tener la caldera en frío y en caliente.

Una advertencia que casi nadie da

Rellena siempre con la caldera apagada y fría. Los manuales de fabricante lo dicen expresamente: introducir agua fría en un intercambiador caliente puede provocar fisuras por tensión térmica en la pieza más cara del aparato. Además, en caliente el manómetro miente, porque el agua dilatada marca más presión de la que tendrás después.

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Las 7 causas, de más a menos frecuente

Un aviso honesto sobre este orden: no existe ninguna estadística publicada de averías de caldera en España. Lo que sigue es la ordenación en la que coinciden varios servicios técnicos, no un dato medido.

1. Microfugas en el circuito

La causa que todas las fuentes sitúan primera. Juntas de radiador, purgadores que rezuman, racores, tubería empotrada. Una fuga que apenas mancha el suelo puede bajarte 0,3 bar en un mes. Más abajo tienes dónde buscarla.

2. Vaso de expansión averiado o descargado

La segunda en frecuencia y la primera en diagnósticos equivocados. Tiene apartado propio porque el patrón es inconfundible y puedes reconocerlo tú.

3. Válvula de seguridad defectuosa

Está tarada a 3 bar. Si gotea con la presión normal, es que está calcificada o desgastada y descarga cuando no debe. Se detecta mirando su tubo de desagüe: si está húmedo o hay cal seca alrededor, ahí se te está yendo el agua.

4. Llave de llenado defectuosa o mal cerrada

Esta hace lo contrario: la presión sube sola. Si un día ves 2,5 bar sin haber tocado nada, la llave no cerró bien y está entrando agua de red continuamente.

5. Purgas repetidas

Bajada aparente, no avería. Cada vez que purgas un radiador sacas agua, y la presión cae. Si acabas de purgar toda la casa, rellena y olvídate.

6. Purgadores automáticos que fallan

Son dispositivos con un flotador, situados en el punto más alto de la instalación, que dejan salir el aire y cierran cuando vuelve el agua. Si el flotador falla o el tapón no sella, se convierten en una vía de escape permanente. Suelen delatarse con ruido y con humedad en su propia carcasa.

7. Fuga interna del intercambiador

La menos frecuente y la más cara. Si el intercambiador comunica el circuito de calefacción con el de agua sanitaria, notarás algo raro: la presión sube sola cuando abres un grifo de agua caliente, porque la red de agua está a más presión. Es reparación de técnico y muchas veces antieconómica.

Fuga o vaso de expansión: tres pruebas para saberlo

Es la bifurcación más importante del diagnóstico. Estas tres pruebas van de la más fácil a la más concluyente.

Prueba 1 — Observa el comportamiento de la presión

Sube la presión a 1,5 bar en frío, enciende la calefacción a tope y observa el manómetro durante una hora.

Qué hace la agujaDiagnóstico
Sube a 1,8-2,0 bar y se mantieneNormal. El vaso está haciendo su trabajo
Sube por encima de 2,5-3 bar, y al enfriarse cae por debajo de 1Vaso de expansión roto o descargado
Solo baja, despacio y de forma sostenida, sin picosFuga

Si además ves el desagüe de la válvula de seguridad húmedo cada vez que la calefacción trabaja, el diagnóstico está hecho: el agua se está expulsando por ahí porque el vaso no absorbe la dilatación.

Prueba 2 — La válvula del vaso de expansión

El vaso lleva una válvula igual que la de un neumático. Con el circuito despresurizado, un técnico la pulsa y observa qué sale:

  • Sale aire: la membrana está íntegra y el vaso solo está descargado. Se puede recargar.
  • Sale agua: la membrana está perforada. No admite recarga: hay que sustituir el vaso.

Sobre la presión de precarga correcta, un aviso: depende del modelo y de la altura de la instalación, y solo figura en el manual del fabricante. Desconfía de cualquier web que te dé una cifra única para todas las calderas.

Prueba 3 — Aísla el circuito

La más concluyente para saber si el problema está dentro o fuera de la caldera. Se cierran las llaves de ida y retorno situadas bajo el aparato y se observa el manómetro durante unos días:

  • La presión sigue bajando: la fuga está dentro de la caldera.
  • La presión se mantiene: la fuga está en el circuito de la vivienda, radiadores y tuberías.

Dónde buscar la fuga, por orden

Diez minutos con un papel de cocina seco te pueden ahorrar el diagnóstico. Revisa por este orden:

  1. Purgadores y llaves de cada radiador. Son el punto número uno. Pasa el papel por la base de cada válvula y detentor: si sale manchado, ahí está.
  2. Uniones entre elementos del radiador. Las juntas se degradan con los ciclos de calor y frío.
  3. La llave de vaciado del circuito. Muy infravalorada. Suele estar en el suelo de un baño, en el punto más bajo de la instalación, y pierde de forma casi imperceptible durante años.
  4. Racores y juntas bajo la caldera. Busca cerco de cal o gotas secas.
  5. El tubo de la válvula de seguridad. Si está húmedo, ya sabes por dónde se va el agua, y probablemente por qué.
  6. Manchas de humedad o pintura abombada en paredes y suelos por donde pasa la tubería.
  7. Suelo radiante. Si lo tienes, una perforación hecha en una reforma es una causa clásica y no se ve.

Si no encuentras nada y la presión sigue cayendo, la fuga está empotrada y necesita detección instrumental.

Cómo se localiza una fuga empotrada

Los profesionales usan tres métodos, y ninguno requiere picar a ciegas:

MétodoCómo funcionaCuándo se usa
Gas trazadorSe introduce una mezcla de 5 % de hidrógeno y 95 % de nitrógeno, que no es inflamable ni corrosiva. El hidrógeno, la molécula más pequeña, escapa por la fuga y se detecta en superficieFugas muy pequeñas y tubería de plástico oculta
GeófonoEscucha acústica del ruido del agua al escaparTubería metálica
TermografíaCámara térmica que visualiza el trazado con el circuito calienteLocalizar recorridos y zonas húmedas

La precisión de marcado que declaran las empresas especializadas ronda los ±15 cm, lo que permite abrir una cata pequeña en lugar de levantar medio suelo.

Cuándo llamar al técnico

  • Tienes que rellenar cada semana o más a menudo.
  • La presión sube por encima de 2,5-3 bar al calentar.
  • Ves humedad, manchas o pintura abombada en paredes o techos.
  • La presión sube sola cuando abres el agua caliente: posible fuga interna del intercambiador.
  • La llave de llenado no cierra o gotea. No la fuerces.
  • Has hecho la prueba de aislamiento y la presión sigue bajando con las llaves cerradas.

Y una advertencia sobre lo que no debes hacer: no dejes la llave de llenado abierta permanentemente «para que no baje». Además de mantener la instalación sobrepresionada, mete agua nueva de red continuamente, y cada litro trae cal y oxígeno que acaban calcificando el intercambiador y corroyendo los radiadores desde dentro. Rellenar a diario no es un mantenimiento: es acelerar la avería.

Cuánto cuesta arreglarlo

Rangos orientativos en España para 2026, con mano de obra incluida. Las tarifas van de 40 a 72 € por hora, con un mínimo de 40 a 60 € por desplazamiento y primera media hora.

IntervenciónCoste orientativo
Rellenar y purgar tú mismo0 €
Visita de diagnóstico40 – 60 €
Sustitución de la válvula de seguridad90 – 160 €
Sustitución de la llave de llenado70 – 140 €
Sustitución del vaso de expansión150 – 300 €
Reparación de fuga en radiador o válvula80 – 250 €
Localización de fuga empotrada, sin obra150 – 400 €
Reparación de tubería sin zanja150 – 300 € por metro
Reparación de tubo de suelo radiante300 – 800 €

El desglose completo por avería está en cuánto cuesta reparar una caldera en 2026.

¿Compensa reparar o cambiar?

Una fuga en un radiador o un vaso de expansión no abren esa conversación: se arreglan y la instalación queda como nueva. La cuenta cambia con dos escenarios concretos: una fuga interna del intercambiador en una caldera con años, o una fuga empotrada en una instalación de tubería antigua que va a seguir dando problemas en otro punto.

Una regla práctica muy extendida en el sector: si la reparación supera el 40 % del precio de una caldera nueva instalada y el aparato pasa de los doce o quince años, estás tirando el dinero. Con números, en ¿merece la pena reparar una caldera de 15 años o cambiarla?.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto es normal rellenar la caldera?

Una o dos veces al año es perfectamente normal y no indica ningún problema. Cada pocas semanas apunta a una fuga pequeña o a un vaso de expansión que empieza a fallar. Cada pocos días es una avería que hay que resolver.

La caldera pierde presión y no encuentro ninguna fuga

Es el caso más habitual, y casi siempre es una de estas tres cosas: el vaso de expansión roto, la válvula de seguridad descargando, o una fuga empotrada que no se ve. Haz la prueba de aislamiento cerrando las llaves bajo la caldera: te dirá si el problema está dentro o fuera del aparato.

¿Es peligroso que la caldera pierda presión?

La caldera no corre peligro: se bloquea sola con un código de error antes de trabajar sin agua suficiente. El riesgo real es otro: una fuga empotrada que lleve meses puede dañar estructura, suelos y tabiques, y la factura de eso es mucho mayor que la de la reparación.

¿Puedo rellenar la caldera yo mismo?

Sí. Abrir la llave de llenado y vigilar el manómetro es una operación de usuario, siempre con el aparato apagado y frío. Lo que no puedes hacer es abrir la caldera ni tocar la instalación de gas.

¿Por qué me sube la presión sola?

Dos causas: la llave de llenado que no ha cerrado bien, o una fuga interna del intercambiador que comunica el agua de red con el circuito de calefacción. La primera es trivial, la segunda es seria.

Artículos relacionados

Esta guía tiene carácter informativo. Las operaciones descritas se limitan a comprobaciones y ajustes accesibles desde el exterior del aparato. Cualquier intervención en el interior de la caldera o en la instalación de gas debe realizarla un instalador habilitado. Revisado técnicamente el 26 de agosto de 2026.

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Sobre el autor
Carlos Vela Cabello

Editor y responsable de Clima Vivienda. Redacta las guías sobre calderas, aire acondicionado y aerotermia para viviendas en España a partir de documentación técnica de fabricantes, normativa vigente y fuentes públicas como el IDAE, y las revisa periódicamente.

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