A qué temperatura poner el aire acondicionado en verano para ahorrar (y qué dice la ley)

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La referencia oficial en España es 26 °C. El IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, el organismo público de eficiencia energética) considera que 26 °C o más, con ropa adecuada, bastan para estar a gusto en casa en verano. Los manuales de Daikin van en la misma línea y sitúan el rango recomendado para refrigerar entre 26 y 28 °C.

Esa cifra no es una obligación en tu vivienda. El límite de 27 °C que se hizo famoso en 2022 afectaba a comercios, oficinas y otros edificios abiertos al público, y además era temporal. Abajo verás de dónde sale cada número, cómo ajustarlo los días de calor extremo y qué cambian de verdad los modos eco, sleep y el ventilador.

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Por qué 26 °C y no 22 °C

Un aire acondicionado consume más cuanto más calor tiene que sacar de la casa, y el calor entra más deprisa cuanto mayor es la diferencia entre dentro y fuera. Cada grado que bajas la consigna aumenta esa diferencia durante todas las horas que el equipo está en marcha. Por eso el IDAE y los fabricantes ponen el listón en 26 °C: es una temperatura con la que la mayoría está cómoda con ropa ligera y que evita enfriar de más.

¿Cuánto ahorras por cada grado? El IDAE no publica una cifra por grado para la refrigeración. El porcentaje que aparece en su guía práctica (alrededor de un 7 % por grado) se refiere a la calefacción. Los porcentajes que circulan para el aire acondicionado proceden de fabricantes y dependen del equipo, del aislamiento y del clima, así que tómalos como una orientación, no como una promesa en la factura.

Otro dato del IDAE ayuda más que cualquier porcentaje: bajar el termostato al encender no enfría la casa más deprisa. Mientras la habitación está lejos de la temperatura fijada, el aparato ya está enfriando todo lo que puede, ya le pidas 25 °C o 18 °C. Si la pones a 18 °C para que «coja frío antes», lo único que consigues es que siga enfriando cuando ya estás bien, y eso es consumo que no necesitas.

¿Es obligatorio poner el aire a 27 grados?

En casa, no. Ninguna norma limita la temperatura del aire acondicionado de una vivienda. La confusión viene de dos normas que sí fijan mínimos, pero para otro tipo de edificios:

NormaA quién afectaMínimo al refrigerarVigencia
Real Decreto-ley 14/2022 (artículo 29)Edificios y locales de uso administrativo, comercial y de pública concurrencia: oficinas públicas, tiendas, centros comerciales, cines, bares, restaurantes, estaciones y aeropuertos27 °C, con humedad relativa entre el 30 y el 70 %Temporal: del 9 de agosto de 2022 al 1 de noviembre de 2023
RITE, instrucción técnica IT 3.8Los mismos tipos de edificio, cuando el frío se produce con energía convencional26 °C, con humedad relativa entre el 30 y el 70 %Permanente
—Viviendas particularesSin límite—

El decreto de 2022 formaba parte de un plan de ahorro energético. Subió un grado el límite que ya tenía el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y lo hizo solo durante un periodo fijado en el propio texto. Las viviendas quedaron fuera desde el principio. Además, la norma admitía excepciones para recintos con requisitos propios, como los que necesitan condiciones ambientales especiales, y se ajustaba a la normativa de salud laboral.

Para tu casa, los 26 °C son una recomendación de ahorro, no una regla. Si en tu dormitorio necesitas 25 °C para dormir, ponlos: el consumo sube algo, pero nadie te va a multar por ello.

Los días de 40 °C: la regla de los 12 grados

La guía práctica del IDAE añade un criterio que pocos aplican: una diferencia de más de 12 °C con la temperatura de la calle no es saludable. Pasar de golpe de 40 °C a 22 °C supone un contraste fuerte para el cuerpo cada vez que entras o sales, y además es la situación en la que el equipo más consume.

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Aplicado a algunos días típicos de verano en España, el cálculo queda así (son ejemplos para ilustrar la regla):

  • Fuera, 30 °C: 30 − 12 = 18 °C. La regla no limita nada y manda la recomendación general de 26 °C.
  • Fuera, 36 °C: 36 − 12 = 24 °C. Con 26 °C vas sobrado y cumples las dos referencias.
  • Fuera, 40 °C: 40 − 12 = 28 °C. Si pones 24 °C, la diferencia es de 16 °C. Una consigna de 27 o 28 °C con un ventilador de techo se sentirá más fresca de lo que parece.

Esto no significa que tengas que pasar calor en plena ola. Es un argumento para no bajar la consigna justo los días en que más tentador resulta: con la diferencia más grande, cada grado de más cuesta más energía y el choque térmico es mayor.

Qué cambian los modos eco, sleep y el sensor de presencia

Casi todos los mandos tienen un botón «eco» o «sleep», pero cada marca le da un funcionamiento distinto. Antes de contar con él, conviene saber cuál de estas tres cosas hace el tuyo.

Modo eco: no siempre sube la temperatura

Hay dos formas de entenderlo según la marca:

  • Limitar la potencia. En Daikin, el modo ECONO limita la velocidad máxima del compresor y, con ella, el consumo máximo. No cambia la consigna: tarda más en llegar a ella. Es útil para mantener una habitación que ya está fresca o para que no salte el diferencial cuando funcionan a la vez otros aparatos potentes, pero en plena tarde de calor puede no llegar a enfriar.
  • Subir la consigna. En Mitsubishi Electric, el modo Econo Cool fija la temperatura 2 °C por encima de la que tenías en frío y mueve la lama arriba y abajo, porque el aire que cambia de dirección se nota más fresco. En el modo ECONOMY de Fujitsu, la habitación queda unos grados por encima de la consigna y el equipo trabaja a cerca del 70 % de su potencia máxima.

En los tres casos, el ahorro sale de lo mismo: pedir menos frío o pedirlo más despacio. Los manuales consultados no dan una cifra de ahorro para estos modos.

Modo sleep o temporizador nocturno

Sube la consigna poco a poco mientras duermes, porque por la noche el cuerpo necesita menos frío y el exterior también refresca. La subida es pequeña: en algunos Daikin, de hasta 0,5 °C al refrigerar; en algún Fujitsu, unos 2 °C en total, por escalones cada hora, antes de apagarse a la hora programada. Si te despiertas de madrugada con frío o con la garganta seca, es una señal clara de que la consigna nocturna estaba demasiado baja.

Sensor de presencia

Algunos equipos detectan si hay alguien en la habitación. En los Fujitsu que lo llevan, tras unos 20 minutos sin detectar a nadie, la consigna sube hasta unos 2 °C al refrigerar, y vuelve a su valor cuando alguien entra. Es el ajuste automático más útil para quien entra y sale mucho de una habitación, porque reduce consumo sin que tengas que tocar el mando.

El ventilador: la forma más barata de subir un grado

El IDAE recuerda que el movimiento del aire produce una sensación de descenso de la temperatura de entre 3 y 5 °C, y que un ventilador, mejor si es de techo, consume muy poca electricidad. Eso permite una combinación muy rentable: aire acondicionado a 26 o 27 °C con el ventilador de techo a velocidad baja. La habitación se percibe más fresca y el aparato trabaja con una consigna más alta.

Con el ventilador del propio split ocurre algo parecido a menor escala. Una velocidad algo más alta o la oscilación de la lama reparten mejor el aire frío y evitan que se acumule cerca del suelo mientras arriba sigue haciendo calor. Lo que no hace es enfriar por sí solo: el modo «solo ventilador» mueve el aire de la habitación sin bajar su temperatura.

Lo que ayuda a mantener la consigna alta sin pasar calor

La consigna es solo una parte. Cuanto menos calor entre en casa, más alta puedes dejarla y menos tiempo trabaja el compresor:

  • Sombra en las ventanas. El IDAE señala los toldos, las persianas y las cortinas como sistemas eficaces, y estima ahorros de energía superiores al 30 % instalando toldos en las ventanas donde más da el sol.
  • Ventilar a las horas frescas. Abrir de noche o a primera hora de la mañana, y cerrar en cuanto la calle se calienta.
  • Puertas cerradas en la habitación climatizada, para no enfriar el pasillo.
  • Filtros limpios. Con los filtros sucios pasa menos aire, el equipo rinde menos y necesita más tiempo para alcanzar la misma temperatura.

Si quieres un punto de partida concreto: 26 °C durante el día con persianas bajadas en las fachadas soleadas, 27 °C si además tienes ventilador de techo, y el modo sleep activado por la noche. A partir de ahí, ajusta medio grado arriba o abajo según cómo duermas y cómo te sientas, no según lo que marque el vecino.

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Sobre el autor
Carlos Vela Cabello

Editor y responsable de Clima Vivienda. Redacta las guías sobre calderas, aire acondicionado y aerotermia para viviendas en España a partir de documentación técnica de fabricantes, normativa vigente y fuentes públicas como el IDAE, y las revisa periódicamente.

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