Tu calefacción no se estropea en enero. Se estropea en agosto, y en enero simplemente te enteras. La bomba que se agarrota, el vaso de expansión que pierde precarga, la fuga lenta que va vaciando el circuito: todo eso ocurre durante los meses de parada y solo se manifiesta cuando intentas arrancar.
Para preparar la calefacción antes del invierno: anota la presión en frío, enciende en modo calefacción y comprueba que arranca el quemador y circula el agua, recorre todos los radiadores anotando cuáles fallan y cómo, abre del todo los cabezales termostáticos, purga siguiendo el ciclo calentar-parar-esperar, restablece la presión, y vuelve a mirarla a los dos o tres días para descartar fugas lentas.
El momento adecuado es octubre, o el final de septiembre. Y la razón no es supersticiosa: si algo falla, en octubre lo descubres con la casa templada, con margen para pedir presupuestos y con los servicios técnicos disponibles. En la primera ola de frío, todo eso desaparece a la vez.
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Contenido del artículo
Por qué se estropea durante el verano
Una instalación de calefacción parada no es una instalación en reposo. Durante los meses sin uso pasan cosas:
- La bomba circuladora se queda quieta. Los sedimentos —cal y, sobre todo, magnetita— se depositan alrededor del rotor y del eje. Al arrancar, el par del motor puede no bastar para vencer esa adherencia. Es un modo de fallo tan conocido que los fabricantes de bombas incorporan una función antibloqueo precisamente para evitarlo.
- El vaso de expansión pierde precarga poco a poco, por difusión del gas a través de la membrana. Es lento y silencioso.
- Las fugas lentas siguen goteando. Un circuito que perdía dos décimas al mes ha perdido más de un bar en seis meses de parada.
- Los cabezales termostáticos llevan meses en la misma posición. Es habitual en el oficio que el vástago se agarrote por falta de movimiento, aunque no hemos encontrado documentación de fabricante que lo confirme como tal.
Una advertencia de honestidad: el argumento de «no esperes al primer día de frío» es razonamiento, no un dato medido. No existe una estadística pública que cuantifique cuántas averías se detectan en revisión preventiva. Lo que sí es objetivo es que los servicios técnicos se saturan con la primera ola de frío y que una bomba agarrotada o una fuga en solera no se arreglan en el día.
El checklist de 10 puntos
En orden. Cada paso da información que necesitas para el siguiente:
1. Anota la presión en frío
Antes de tocar nada. Es tu referencia para todo lo demás. Debería estar entre 1 y 1,5 bar en un piso; más si el edificio es alto. Si está por debajo de 1 bar tras seis meses parada, ya sabes que hay una pérdida lenta que investigar. Los valores exactos por fabricante y por altura están en la guía de presión de la caldera.
2. Enciende en modo calefacción y escucha
Pon el termostato al máximo y la caldera en modo calefacción. Comprueba dos cosas distintas:
- Que arranca el quemador. Se oye el chasquido del encendido y luego el zumbido de la llama.
- Que circula el agua. Es más sutil: se percibe una vibración o un ruido leve y continuo en la caldera. Si el quemador arranca pero no notas circulación, sospecha de la bomba.
Este es el punto crítico del checklist. Una caldera puede encender perfectamente con la bomba gripada: el quemador funciona, la casa no se calienta, y mucha gente concluye erróneamente que «la caldera va bien».
3. Recorre todos los radiadores y anota cómo fallan
No basta con apuntar cuáles no calientan. Hay que apuntar de qué manera, porque cada patrón es una avería distinta:
| Lo que notas | Qué es |
|---|---|
| Frío arriba, caliente abajo | Aire. Se purga |
| Frío abajo, caliente arriba | Lodos. Purgar no sirve |
| Frío entero, el resto calienta | Llave, detentor o cabezal agarrotado |
| Todos fríos, la caldera enciende | Bomba circuladora |
| Los de la planta alta fríos | Aire o presión insuficiente para la altura |
4. Abre del todo los cabezales termostáticos
Gíralos a la posición máxima y comprueba que el vástago —el pin metálico que asoma bajo el cabezal— se mueve. Si está bloqueado, se puede intentar liberar con unos golpecitos suaves y moviéndolo con unos alicates de punta con mucho cuidado; si no cede, hay que sustituir el cabezal, que es una pieza barata.
5. Purga los radiadores con el ciclo correcto
No basta con abrir purgadores. La secuencia que indica el fabricante es calentar hasta que todos los radiadores estén calientes, parar, esperar unos diez minutos y entonces purgar empezando por la planta más baja. El motivo es que el aire está disuelto en el agua fría y solo el calor lo saca de disolución. El procedimiento completo, con los errores a evitar, está en cómo purgar los radiadores paso a paso.
6. Restablece la presión
Purgar baja la presión. Repón hasta el valor correcto abriendo la llave de llenado poco a poco y vigilando el manómetro. Y comprueba que la cierras del todo.
7. Vuelve a mirar la presión a los dos o tres días
Este es el paso que casi nadie hace y el que más información da por menos esfuerzo. Es el test casero de fuga lenta.
- Si la presión se mantiene: no hay fuga apreciable. Tranquilidad para el invierno.
- Si ha bajado con la instalación parada y fría: hay una fuga física que localizar.
- Si solo baja los días que ha funcionado la calefacción: apunta al vaso de expansión, no a una fuga.
Descubrir esto en octubre y no en enero es exactamente el objetivo de todo el checklist. Si el resultado apunta a fuga, hay métodos para localizarla sin picar la pared: los vemos en esta guía.
8. Revisa el desagüe de la válvula de seguridad y el sifón de condensados
Dos comprobaciones rápidas bajo la caldera:
- El tubo de desagüe de la válvula de seguridad debe estar libre y no gotear en reposo. Si gotea cuando la caldera lleva un rato funcionando, sospecha del vaso de expansión.
- El sifón de condensados, en calderas de condensación. Si se ha secado o se ha obstruido durante los meses de parada, la caldera puede bloquearse en el primer arranque. Es una de las causas más tontas de avería de octubre.
9. Comprueba las fechas de revisión e inspección
Son dos cosas distintas y con periodicidades distintas:
- Mantenimiento de la caldera: cada 2 años en vivienda, no cada año como se cree.
- Inspección de la instalación de gas: cada 5 años. Es la que puede acabar en corte de suministro.
Ambas están detalladas en cada cuánto hay que revisar la caldera de gas. Octubre es buen momento para mirar las facturas y ver si te toca alguna.
10. Detector de monóxido de carbono
Si en la vivienda hay cualquier aparato de combustión —caldera de gas, calentador, estufa, chimenea—, un detector de monóxido de carbono es una de las mejores inversiones que existen por su precio. Es un gas incoloro e inodoro: no hay forma de detectarlo por los sentidos.
Si ya tienes uno, comprueba las pilas y la fecha de caducidad del sensor, que tienen vida útil limitada y suele estar impresa en la carcasa.
La bomba circuladora gripada: qué es y qué hacer
Merece apartado propio porque es la avería estacional por excelencia y porque la mayoría de webs la explican de forma irresponsable.
Qué pasa: tras meses de parada, los depósitos de cal y magnetita sedimentan alrededor del rotor. Al arrancar, el motor no consigue vencer la adherencia y el rotor no gira.
El síntoma característico: la caldera enciende, el quemador funciona con normalidad, y los radiadores no calientan. A veces se oye un zumbido sin que nada se mueva. En algunos casos la caldera acaba bloqueándose por sobretemperatura, porque está calentando agua que no circula.
Sobre desbloquear la bomba uno mismo: el fabricante documenta el procedimiento —desconectar la alimentación, retirar el tornillo central de la placa de características y girar el eje con un destornillador en la ranura—, y advierte expresamente de que puede salir agua caliente.
En una caldera mural la bomba está dentro del aparato, detrás de la carcasa, junto a componentes de gas y electricidad. La operación combina agua caliente a presión y tensión de red. Es trabajo de técnico, y aquí lo describimos para que sepas qué te van a hacer, no para que lo hagas tú. Además, las bombas modernas no tienen ese tornillo central: hay que desmontar el cabezal.
La prevención sí está a tu alcance y es gratis: hacer funcionar la calefacción unos minutos una vez al mes durante el verano. Basta con poner el termostato alto un momento. Muchas calderas incorporan una función antibloqueo que activa la bomba periódicamente en verano, pero no todas: conviene mirar el manual de tu modelo en lugar de darlo por hecho.
Qué significa cada síntoma en el primer arranque
| Síntoma | Causa probable | ¿Puedes tú? |
|---|---|---|
| No enciende y marca error de presión | Presión por debajo del mínimo | Sí: rellenar |
| Enciende pero ningún radiador calienta | Bomba circuladora gripada | No |
| Algunos radiadores fríos arriba | Aire en el circuito | Sí: purgar |
| Algunos radiadores fríos abajo | Lodos | No: lavado o desfangador |
| Enciende, calienta y se bloquea a los minutos | Sobretemperatura por falta de circulación | No |
| Huele raro los primeros minutos | Polvo quemándose en el intercambiador | Normal si desaparece pronto |
| Gotea por el tubo de debajo | Válvula de seguridad: vaso de expansión | No |
| Error de encendido repetido | Electrodos, válvula de gas o suministro | No |
Ese olor a polvo quemado del primer arranque, por cierto, es habitual y no indica avería: es el polvo depositado sobre el intercambiador durante meses. Si dura más de unos minutos o huele a plástico quemado, es otra cosa y hay que apagar.
Cuándo llamar al técnico
- La caldera enciende pero ningún radiador calienta: bomba.
- La presión baja de forma apreciable en dos o tres días.
- El tubo de debajo de la caldera gotea cuando la calefacción funciona.
- Se bloquea por sobretemperatura a los pocos minutos.
- Hay radiadores fríos por la parte inferior en varias habitaciones: hay lodos en el circuito.
- Aparece cualquier código de error que no desaparezca tras un rearme.
- Te toca el mantenimiento de los 2 años o la inspección de gas de los 5.
Corta el gas de inmediato si hueles a gas, ves hollín alrededor de la caldera o alguien en casa nota mareo, náuseas o dolor de cabeza sin explicación. Cierra la llave general, ventila abriendo ventanas, no acciones interruptores eléctricos y llama al teléfono de urgencias de tu distribuidora.
Preguntas frecuentes
¿Qué hay que revisar en la calefacción antes del invierno?
Presión en frío, arranque del quemador y circulación del agua, estado de todos los radiadores anotando cómo falla cada uno, cabezales termostáticos, purgado con el ciclo correcto, reposición de presión, comprobación de la presión a los dos o tres días, desagüe de la válvula de seguridad y sifón de condensados, fechas de revisión e inspección, y detector de monóxido.
La caldera enciende pero los radiadores no calientan, ¿qué pasa?
El sospechoso principal tras el verano es la bomba circuladora agarrotada: el quemador funciona con normalidad pero el agua no circula. También puede ser una válvula de tres vías bloqueada en posición de agua caliente sanitaria. En ambos casos es trabajo de técnico.
¿Cómo sé si la bomba de la calefacción está gripada?
El cuadro típico es que la caldera enciende y el quemador funciona, pero ningún radiador calienta y no se percibe circulación de agua. A veces se oye un zumbido sin que nada se mueva, y la caldera acaba bloqueándose por sobretemperatura.
¿Se puede desbloquear la bomba de la calefacción uno mismo?
El fabricante documenta el procedimiento, pero advierte de que puede salir agua caliente. En una caldera mural la bomba está dentro del aparato, junto a componentes de gas y electricidad, así que es trabajo de técnico. Lo que sí puedes hacer es prevenirlo: haz funcionar la calefacción unos minutos una vez al mes en verano.
¿Hay que vaciar el circuito de calefacción en verano?
No, y es contraproducente. Vaciar introduce oxígeno en el circuito y el oxígeno es lo que corroe el acero de los radiadores y genera lodos. La instalación se deja llena y presurizada.
¿Por qué la calefacción no funciona después del verano?
Porque los fallos típicos se producen durante la parada, no durante el uso: bomba agarrotada, vaso de expansión descargado, pérdida lenta de presión y cabezales termostáticos bloqueados. La caldera funcionaba bien en marzo y sigue igual de bien; lo que ha cambiado es el resto de la instalación.
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Fuentes
- Grundfos, documentación técnica oficial: procedimiento de desbloqueo del eje de la bomba circuladora, advertencia de salida de agua caliente y existencia de la función antibloqueo en bombas modernas.
- Baxi, manual Neodens Lite: presión de llenado, presión mínima del vaso de expansión y procedimiento de purgado.
- Real Decreto 1027/2007 (RITE), IT 3.3: periodicidad del mantenimiento en vivienda.
- Real Decreto 919/2006, ITC-ICG 07: inspección periódica de la instalación de gas.
Esta guía tiene carácter informativo. Las comprobaciones descritas como realizables por el usuario se limitan a lectura de manómetro, purgado de radiadores y observación. Cualquier intervención en el interior de la caldera, en la bomba circuladora o en la instalación de gas debe realizarla una empresa habilitada. Contenido revisado el 1 de septiembre de 2026.






