Aerotermia de segunda mano o reacondicionada: riesgos reales

Qué es la aerotermia y cómo funciona, explicado sin tecnicismos

Comprar una aerotermia de segunda mano parece la forma evidente de abaratar una inversión que asusta. Y en algunos casos puede tener sentido. Pero conviene saber algo antes de mirar anuncios: no estás comprando un electrodoméstico, estás comprando un equipo con gas refrigerante regulado, y eso significa que ni tú ni el vendedor podéis desmontarlo, moverlo ni recargarlo por vuestra cuenta. La ley reserva esas operaciones a personal certificado.

Una aerotermia de segunda mano solo puede desmontarse, trasladarse, cargarse e instalarse por personal con certificación específica en gases fluorados y por empresas habilitadas, conforme al reglamento europeo vigente desde 2024 y al real decreto español que lo desarrolla. La recuperación del refrigerante al desmontar es obligatoria y debe gestionarse correctamente. En cuanto a garantía, la de un bien nuevo es de tres años desde 2022, y en un bien de segunda mano puede pactarse un plazo menor pero nunca inferior a un año, con cinco años para ejercer la acción. El coste de una instalación legal en regla es el mismo que con un equipo nuevo, así que el ahorro real es solo el del aparato, no el de la obra.

Debajo tienes qué exige exactamente la ley, qué documentación puede existir y pedirse, cómo funciona la garantía y —esto es importante— cuatro preguntas fiscales relevantes que no hemos podido responder, con la indicación de a quién preguntárselas.

Contenido del artículo
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Qué compras realmente

Cuando ves un anuncio de una aerotermia usada, lo que se está vendiendo no es «una máquina». Es un conjunto de cosas que conviene separar mentalmente:

  • Una unidad exterior y, según el sistema, una interior, con su compresor y su intercambiador.
  • Una carga de gas refrigerante, que es la parte regulada y la que condiciona todo lo demás.
  • Un depósito de agua caliente, si lo incluye.
  • Y no incluye nada de lo que hace que funcione en tu casa: el circuito hidráulico, los emisores, la instalación eléctrica, el dimensionado.

Ese último punto es el que más sorpresas da. En un presupuesto de aerotermia, el equipo es una parte importante del total pero no es el total: la mano de obra, el circuito, el depósito y los emisores pesan lo suyo. Comprar el equipo de segunda mano no abarata la instalación, solo el aparato. Y —lo veremos— puede encarecer alguna cosa.

Lo que la ley reserva a personal certificado

Este es el apartado central del artículo, y el que más gente desconoce al mirar anuncios de particular a particular.

El marco aplicable es el Reglamento (UE) 2024/573 —que derogó al reglamento anterior de gases fluorados— junto con el Real Decreto 115/2017 que lo desarrolla en España. Según la información publicada por el ministerio para el sector de refrigeración y climatización:

Están reservadas a personal con certificación específica y a empresas habilitadas todas estas operaciones:

  • La instalación del equipo.
  • El mantenimiento y el control de fugas.
  • La carga de refrigerante.
  • La recuperación del gas.
  • El desmontaje del equipo.

Y hay dos obligaciones adicionales que afectan directamente a una operación de segunda mano:

  • La recuperación del refrigerante al desmontar es obligatoria, y el gas recuperado debe gestionarse correctamente: reciclado, regeneración o destrucción. No se puede ventear ni «dejar el equipo como está».
  • La venta de gases fluorados está restringida a empresas habilitadas y a personal certificado.

Traducción práctica, que es lo que importa: el ciclo completo de una compra de segunda mano —desmontar en la casa del vendedor, recuperar el gas, transportar, instalar en la tuya, recargar y poner en marcha— exige intervención profesional certificada en varios de sus pasos. Si alguien te ofrece «yo te lo desmonto y tú te lo llevas», esa operación no está en regla. Y el coste de hacerla bien hay que sumarlo al precio del anuncio antes de compararlo con un equipo nuevo.

El registro de equipos: lo más parecido a un historial

Al comprar un coche usado se pide el historial de mantenimiento. Con una aerotermia existe algo comparable, aunque no para todos los equipos.

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Los equipos con una carga de refrigerante igual o superior a 5 toneladas de CO₂ equivalente están sujetos a registro documental, que debe recoger:

  • Identificación del equipo.
  • Tipo y cantidad de gas que contiene.
  • Gas añadido y gas recuperado en cada intervención.
  • Técnico y empresa que intervino.
  • Fechas y resultados de los controles de fugas.

Si el equipo que te ofrecen está en ese supuesto, ese registro es exactamente el documento que hay que pedir. Un historial con controles de fugas al día y sin recargas repetidas dice mucho de un equipo; uno con cargas de gas frecuentes indica una fuga que alguien ha estado tapando en lugar de reparar, y eso es una compra que hay que evitar.

Fíjate en el matiz de las 5 toneladas de CO₂ equivalente: no es una medida de kilos de gas, sino del efecto climático de ese gas, así que el umbral se alcanza con cantidades muy distintas según el refrigerante. Un equipo doméstico puede quedar por encima o por debajo. Lo razonable es preguntar directamente: «¿está este equipo sujeto a registro y me lo puedes enseñar?». Una respuesta clara ya es información.

La garantía de un bien de segunda mano

Aquí la ley española es más protectora de lo que la mayoría de la gente cree, y conviene conocerlo antes de negociar.

SituaciónPlazo de garantía
Bien nuevo (desde el 1 de enero de 2022)3 años
Bien de segunda manoPuede pactarse un plazo menor, pero nunca inferior a 1 año
Plazo para ejercer la acción5 años

Dos consecuencias prácticas:

  • Un año es el suelo, no el techo. Si el vendedor es un profesional y te dice que un equipo usado va «sin garantía», eso no es válido. El mínimo de un año no puede pactarse a la baja.
  • Con un particular la situación es distinta. El régimen de garantía de consumo está pensado para la venta de empresario a consumidor. En una compraventa entre particulares el marco es otro, y en la práctica te quedas con lo que hayáis pactado por escrito. Razón de más para dejarlo por escrito.

Y una advertencia que también vale para un equipo nuevo: la garantía cubre que el producto sea conforme, no que sea adecuado para tu casa. Si el equipo funciona correctamente pero se queda corto porque estaba mal dimensionado, la garantía no te ampara. En segunda mano el riesgo es mayor, porque el equipo se eligió para otra vivienda, con otra demanda, otro clima y otros emisores. Lo tratamos en cómo se dimensiona una aerotermia, y es el punto donde más dinero se pierde en este tipo de compras.

Cuatro preguntas que no podemos responder

Este apartado es el más útil del artículo precisamente porque no contiene respuestas. Son cuatro cuestiones que afectan de lleno a la rentabilidad de comprar de segunda mano y que hemos intentado verificar sin conseguirlo. Preferimos decírtelo y señalarte a quién preguntar, antes que rellenar el hueco con una suposición:

1. ¿Exigen las deducciones del IRPF que el equipo sea nuevo?

Las deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética —del 20 % con base de 5.000 €, del 40 % con base de 7.500 € y del 60 % para rehabilitación de edificios— pueden valer varios miles de euros, más de lo que se ahorra comprando usado. La documentación general que hemos consultado no especifica si exigen equipo nuevo ni si excluyen la segunda mano. Como la deducción se acredita mediante la mejora energética certificada, y no mediante la factura del aparato, cabe pensar que el criterio es el resultado y no el equipo, pero es una interpretación nuestra y no la damos por buena. Pregúntalo en la Agencia Tributaria o a un asesor antes de comprar, porque puede invertir la cuenta entera.

2. ¿Admiten segunda mano los Certificados de Ahorro Energético?

Es otra vía de incentivo económico y tampoco hemos podido verificar si acepta equipos usados. Misma recomendación: preguntar antes, no después.

3. ¿Se mantiene el umbral de registro en un equipo reinstalado?

El umbral de 5 toneladas de CO₂ equivalente está claro para un equipo en servicio. No hemos podido confirmar cómo se aplica exactamente a un equipo que se desmonta y se vuelve a instalar en otro emplazamiento, ni si el reglamento vigente desde 2024 introdujo cambios en ese punto. Es una pregunta para la empresa habilitada que vaya a hacer el trabajo.

4. ¿Existe un registro nacional de equipos de segunda mano?

Es decir, alguna forma de comprobar que un equipo concreto no procede de un desmontaje irregular. No hemos localizado ninguno. Lo que sí existe es el registro documental por equipo del que hablábamos antes, que es la vía práctica de comprobación.

Nuestra recomendación con las cuatro: resuélvelas antes de cerrar la compra, no después. Las dos primeras, en particular, pueden cambiar por completo el sentido de la operación: si una deducción del 40 % exige equipo nuevo, la segunda mano deja de ser barata casi automáticamente, porque el ahorro fiscal supera con holgura al descuento del aparato.

Qué comprobar antes de comprar

Con lo verificado, esta es la lista corta. Cada punto tiene su porqué:

  • Marca, modelo y año de fabricación exactos. Sin eso no puedes buscar la ficha técnica, ni el rendimiento declarado, ni comprobar si hay repuestos.
  • Tipo de refrigerante y carga. Determina el régimen aplicable y, con él, buena parte de las obligaciones.
  • El registro documental del equipo, si está sujeto a él. Controles de fugas al día y sin recargas repetidas.
  • Qué empresa habilitada va a desmontarlo, y que la recuperación del gas quede documentada.
  • El rendimiento declarado del equipo en su ficha, y si sigue siendo razonable para lo que se exige hoy. La escala de clases energéticas está en qué es el SCOP.
  • Si sus condiciones de trabajo encajan con tu casa: potencia a la temperatura exterior de proyecto de tu zona y a la temperatura de impulsión que vayas a necesitar. Un equipo que iba sobrado en un chalet aislado de la costa puede quedarse corto en un unifamiliar del interior.
  • Todo por escrito, incluida la garantía pactada.

Sobre la vida útil, seamos claros: no hemos localizado ninguna fuente oficial que publique la vida útil de una aerotermia doméstica, así que no podemos decirte cuántos años le quedan a un equipo de siete u once años, ni nadie que no tenga esa fuente puede decírtelo con fundamento. Es un dato que le falta a esta decisión, y conviene tomarlo en cuenta como incertidumbre, no como si no existiera.

Cuándo tiene sentido y cuándo no

Sin cifras que no tenemos, sí podemos ordenar los escenarios por su lógica:

Donde más sentido tiene: trasladar tu propio equipo

Es el caso más limpio de todos. Conoces el historial completo, sabes cómo se ha mantenido y no hay incertidumbre sobre su procedencia. Sigue exigiendo empresa habilitada para el desmontaje, la recuperación del gas y la reinstalación, pero desaparece el riesgo principal. Eso sí: comprueba que sigue siendo adecuado para la vivienda nueva, porque se dimensionó para la anterior.

Donde puede tener sentido: excedentes de obra o equipos de reforma reciente

Equipos con muy poco uso, procedentes de obras que cambiaron de planteamiento, con documentación completa y vendidos por un profesional que responde de la garantía mínima. Aquí el descuento puede ser real y el riesgo, manejable.

Donde no lo tiene: el anuncio sin papeles

Un equipo sin marca ni modelo identificables, sin registro, sin factura de origen, que ofrecen desmontar sin empresa habilitada. Todos los ahorros de esa operación desaparecen a la primera avería o a la primera inspección, y la instalación no queda en regla.

Y un escenario que descarta casi todos los demás

Si tu caso da derecho a la deducción del 40 % del IRPF y esta exigiera equipo nuevo —la pregunta que no hemos podido resolver—, el ahorro fiscal supera casi con seguridad al descuento del aparato usado. Por eso la primera gestión no es mirar anuncios: es resolver esa duda. La cuenta completa, con los cinco escenarios de origen, está en la amortización de la aerotermia.

Preguntas frecuentes

¿Se puede instalar una aerotermia de segunda mano?

Sí, pero la instalación, la carga de refrigerante, el control de fugas, la recuperación del gas y el desmontaje están reservados a personal con certificación específica en gases fluorados y a empresas habilitadas, conforme al reglamento europeo vigente desde 2024 y al real decreto español que lo desarrolla. La recuperación del refrigerante al desmontar el equipo es obligatoria y debe gestionarse correctamente.

¿Puedo desmontar yo mismo una aerotermia para llevármela?

No. El desmontaje y la recuperación del refrigerante están reservados a personal con certificación específica. El gas recuperado debe además gestionarse mediante reciclado, regeneración o destrucción, de modo que la operación exige intervención profesional documentada.

¿Qué garantía tiene una aerotermia de segunda mano?

En la venta de un bien de segunda mano por un profesional puede pactarse un plazo de garantía menor que los tres años de un bien nuevo, pero nunca inferior a un año. El plazo para ejercer la acción es de cinco años. En una compraventa entre particulares el régimen de garantía de consumo no se aplica igual, por lo que conviene reflejar por escrito lo acordado.

¿Cómo compruebo el estado de una aerotermia usada?

Pidiendo marca, modelo y año, el tipo y la cantidad de refrigerante, y el registro documental del equipo si está sujeto a él. Los equipos con carga igual o superior a cinco toneladas de CO₂ equivalente deben llevar un registro con las intervenciones, el gas añadido y recuperado, el técnico y la empresa, y los resultados de los controles de fugas. Recargas frecuentes indican una fuga mal resuelta.

¿Sirve una aerotermia de segunda mano para las deducciones del IRPF?

No hemos podido verificarlo. La documentación general consultada no especifica si las deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética exigen equipo nuevo o si excluyen la segunda mano. Como puede suponer varios miles de euros, conviene consultarlo con la Agencia Tributaria o con un asesor antes de comprar, porque puede cambiar por completo la rentabilidad de la operación.

¿Puedo llevarme mi aerotermia si me mudo?

Sí, y es el escenario más favorable, porque se conoce el historial completo del equipo. Sigue exigiendo empresa habilitada para el desmontaje, la recuperación del refrigerante y la nueva instalación. Conviene comprobar que la potencia y las condiciones de trabajo del equipo siguen siendo adecuadas para la nueva vivienda, ya que se dimensionó para la anterior.

¿Cuánto se ahorra comprando de segunda mano?

No publicamos un porcentaje porque no disponemos de fuente fiable sobre precios de equipos usados. Lo que sí puede afirmarse es que el ahorro afecta solo al aparato: el circuito hidráulico, el depósito, los emisores, la instalación eléctrica y la mano de obra cuestan lo mismo, y el desmontaje y la recuperación del refrigerante añaden un coste que un equipo nuevo no tiene.

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Fuentes

  • Reglamento (UE) 2024/573, sobre gases fluorados de efecto invernadero, que derogó al Reglamento (UE) 517/2014, y Real Decreto 115/2017: obligaciones de certificación del personal, habilitación de empresas, recuperación de refrigerante, restricción de la venta de gases y registro de equipos con carga igual o superior a cinco toneladas de CO₂ equivalente — MITECO, nota informativa del sector de refrigeración y climatización.
  • Garantía legal de los bienes de consumo tras la reforma del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios: tres años para bienes nuevos desde el 1 de enero de 2022, posibilidad de pactar un plazo menor en bienes de segunda mano nunca inferior a un año y plazo de prescripción de cinco años — información del Centro Europeo del Consumidor, Ministerio de Consumo.
  • Deducciones en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética: porcentajes, bases máximas y plazos, según el cuadro-resumen del Manual práctico de Renta — Agencia Tributaria. Indicamos expresamente que la documentación consultada no aclara si exigen equipo nuevo.
  • Señalamos en el artículo las cuatro cuestiones que no hemos podido verificar —exigencia de equipo nuevo en las deducciones del IRPF, admisión de segunda mano en los Certificados de Ahorro Energético, aplicación del umbral de registro a equipos reinstalados y existencia de un registro nacional de equipos usados— y las presentamos como preguntas que hacer, no como respuestas.

Guía informativa; no constituye asesoramiento jurídico ni fiscal. Las obligaciones en materia de gases fluorados corresponden a la normativa vigente y su aplicación concreta debe confirmarla la empresa habilitada que realice los trabajos. El régimen de garantía descrito se refiere a la venta por empresario a consumidor; en compraventas entre particulares rige lo pactado. No publicamos precios de equipos de segunda mano ni cifras de vida útil por carecer de fuente fiable, y señalamos expresamente las cuestiones fiscales que no hemos podido verificar: consulta con la Agencia Tributaria o con un asesor antes de tomar una decisión que dependa de ellas. Contenido revisado el 7 de septiembre de 2026.

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Sobre el autor
Carlos Vela Cabello

Editor y responsable de Clima Vivienda. Redacta las guías sobre calderas, aire acondicionado y aerotermia para viviendas en España a partir de documentación técnica de fabricantes, normativa vigente y fuentes públicas como el IDAE, y las revisa periódicamente.

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