Mejores marcas de aerotermia en España 2026: comparativa por SCOP y precio

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El suelo radiante no se paga solo con el ahorro energético, y quien te diga lo contrario no ha hecho la cuenta. La mejora de rendimiento que aporta a una aerotermia ronda los 116 € al año en un piso de 100 m². Con un sobrecoste de varios miles, esa cifra no amortiza nada por sí sola. Y aun así, el suelo radiante compensa en muchos casos. Vamos a ver exactamente en cuáles.

El suelo radiante cuesta entre 40 y 86 € por metro cuadrado según el tipo de montaje, y su ventaja frente a los radiadores no es económica sino de confort y de durabilidad: dura más de 50 años, frente a los 15 o 20 de la bomba de calor que lo alimenta. Su beneficio energético real es que trabaja con agua a 30-40 °C en lugar de a 70, y una aerotermia rinde tanto mejor cuanto más baja es esa temperatura. Compensa claramente en obra nueva y reforma integral, donde el suelo se va a levantar de todos modos; en una vivienda habitada, la cuenta se complica.

Debajo tienes el cálculo del ahorro real, los precios por metro cuadrado con su desglose, y las cinco condiciones de la vivienda que deciden si es viable.

Contenido del artículo
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Por qué el suelo radiante y la aerotermia se llevan bien

La clave está en una sola variable: la temperatura del agua.

Una bomba de calor tiene que elevar la temperatura del agua desde la que hay fuera hasta la que necesita el emisor. Cuanto menor sea ese salto, menos trabajo hace el compresor y mayor es su rendimiento estacional. Es la misma razón por la que una aerotermia rinde peor en enero que en marzo.

EmisorTemperatura de impulsión habitualEfecto sobre el rendimiento de la aerotermia
Suelo radiante30 – 40 °CEl mejor escenario posible
Fancoil40 – 45 °CMuy bueno
Radiador de baja temperatura45 – 50 °CBueno
Radiador convencional70 – 80 °CMalo: la aerotermia trabaja forzada

Por eso, cuando alguien te dice que «la aerotermia funciona mejor con suelo radiante», está diciendo algo cierto. Lo que casi nunca añade es cuánto mejor, que es lo que decide si merece la pena pagarlo.

Hay además una ventaja de comportamiento: la gran masa térmica del suelo hace que la bomba de calor funcione de forma continua y suave en vez de arrancar y parar. Eso alarga la vida del compresor y mejora el confort, aunque no se traduzca en una cifra fácil de medir.

Cuánto ahorra realmente: la cuenta honesta

Vamos con los números, y con una advertencia previa: no vamos a publicar un porcentaje de mejora de rendimiento por grado de impulsión, porque circulan muchos y no hemos podido verificar ninguno en una fuente técnica. Lo que hacemos es plantear dos escenarios de SCOP como hipótesis explícitas y ver qué sale.

Escenario: piso de 100 m² con una demanda de 10.000 kWh útiles al año.

ConfiguraciónSCOP supuestoElectricidad consumidaCoste anual
Aerotermia + radiadores de baja temperatura3,52.857 kWh522 €
Aerotermia + suelo radiante4,52.222 kWh406 €
Ahorro anual atribuible al suelo radiante116 €

Ciento dieciséis euros al año. Ahora el sobrecoste. Suponiendo que en los dos casos hay que instalar emisores nuevos:

OpciónCoste orientativo en 100 m²
Unos diez radiadores de baja temperatura, a 350-500 € cada uno3.500 – 5.000 €
Suelo radiante, a 40-86 €/m²4.000 – 8.627 €
Diferencial500 – 5.100 €

Dividiendo: entre 4 y 44 años para amortizar solo por eficiencia. Es decir, en el extremo favorable —suelo radiante barato frente a radiadores caros— la cuenta sale; en el desfavorable, no se recupera nunca.

Nuestra conclusión, dicha claramente: el suelo radiante no es una inversión en eficiencia. Es una inversión en confort que además mejora algo el rendimiento. Si lo que buscas es reducir la factura, hay medidas mucho más rentables: aislar, cambiar ventanas, ajustar la temperatura de impulsión o instalar un termostato modulante. Si lo que buscas es no volver a pensar en radiadores, no oír nunca la calefacción y pisar descalzo en enero, entonces sí, y no hace falta justificarlo con un cálculo que no cuadra.

Aviso de caducidad: el precio empleado es la media del PVPC de 2026 hasta el 2 de septiembre, 0,1828 €/kWh con impuestos. El decreto que rebaja esos impuestos vence el 30 de septiembre de 2026. Los precios de instalación son de esa misma fecha y no hemos podido confirmar si la base profesional los publica con IVA, gastos generales y beneficio industrial incluidos.

Precio del suelo radiante por m², con desglose

Dos referencias, porque miden cosas distintas. La primera es una base de precios profesional de construcción; la segunda, lo que se mueve en presupuestos a particular:

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Tipo de montajeTotalMaterialesMano de obra% mano de obra
Montaje en seco86,27 €/m²51,71 €32,87 €38 %
Baja altura115,45 €/m²77,34 €35,29 €31 %
Referencia de presupuestos a particular40 – 70 €/m²

Las dos soluciones de la tabla profesional están pensadas precisamente para reforma:

  • Montaje en seco: paneles con la tubería integrada y una capa fina encima, sin mortero húmedo. Menos altura y menos tiempo de secado, que en una vivienda habitada vale mucho.
  • Baja altura: sistema diseñado para robar los mínimos centímetros posibles, cuando no se pueden tocar las puertas.

Y una referencia de conjunto: una instalación completa de aerotermia con agua caliente sanitaria y suelo radiante en un piso de 100 m² se mueve entre 13.000 y 15.000 €, frente a los 7.000-12.000 € de la misma aerotermia con emisores convencionales. Puedes ver el desglose completo de configuraciones en aerotermia frente a caldera de gas.

El patrón de la mano de obra: cómo juzgar un presupuesto

Este apartado no lo encontrarás en otras guías y sirve para detectar presupuestos raros en cualquier instalación, no solo en suelo radiante.

Al revisar las partidas de una base de precios profesional aparece un patrón muy consistente:

SistemaPeso del materialPeso de la mano de obra
Bomba de calor de aerotermia (solo equipo)96,3 %1,7 %
Split de aire acondicionado 1×190,3 %7,7 %
Caldera mural de condensación90,3 %7,7 %
Suelo radiante en seco60 %38 %
Aire acondicionado por conductos (sistema completo)La obra puede llegar a la mitad

La regla que se deduce: en los equipos «de enchufar», nueve de cada diez euros son material. La mano de obra solo pesa donde hay obra de verdad.

Cómo usarlo: si te llega un presupuesto de suelo radiante donde la mano de obra es el 8 % del total, algo no cuadra —o han olvidado partidas, o van a subcontratar mal—. Y a la inversa: si un presupuesto de split lleva 400 € de mano de obra, pide que te expliquen por qué (altura, distancia de línea frigorífica, acceso complicado son razones válidas; «es lo que cuesta» no lo es).

Las cinco condiciones que deciden si es viable

En obra nueva o reforma integral, el suelo radiante casi siempre sale bien: el suelo se va a levantar de todos modos y la diferencia de coste se diluye. En una vivienda habitada, hay que comprobar cinco cosas antes de plantearlo:

  1. La altura disponible. Un sistema convencional puede robar 7 a 10 cm; los de baja altura, bastante menos. Mide la distancia entre el suelo actual y el marco de las puertas: si no llega, hay que cortar puertas, y eso cambia el presupuesto y el resultado estético.
  2. El estado del pavimento actual. Hay que levantarlo, retirarlo y gestionarlo como residuo. En una vivienda habitada, eso implica vaciar habitaciones y, con frecuencia, no poder vivir allí unos días.
  3. El acabado que quieres encima. No todos los pavimentos se llevan igual con el suelo radiante: unos transmiten mejor el calor que otros y algunos tienen limitaciones del fabricante. Pregúntalo antes de elegir el suelo, no después.
  4. Dónde va el colector. Necesita un armario accesible, normalmente en un pasillo o en un cuarto técnico, con espacio para las llaves de cada circuito.
  5. Si vas a zonificar. Cada estancia lleva su circuito y puede llevar su termostato. Es una de las grandes ventajas del sistema, pero se presupuesta aparte y no siempre viene incluida.

Los inconvenientes reales, dichos sin rodeos

Cuatro, y conviene conocerlos antes de firmar:

1. La inercia es un arma de doble filo

El suelo radiante tarda horas en calentar y horas en enfriarse. Eso es maravilloso en una vivienda de uso permanente —temperatura estabilísima, sin subidas ni bajadas— y muy malo en una segunda residencia a la que llegas el viernes por la noche. Si vas a usar la casa de forma intermitente, el suelo radiante es la peor elección posible.

2. No sirve para refrigerar por sí solo

Existe la refrigeración por suelo, pero tiene un límite físico: no se puede bajar mucho la temperatura del agua sin que condense humedad sobre el pavimento. Su capacidad de enfriar es modesta y no sustituye a un aire acondicionado en verano. Si quieres frío, vas a necesitar además fancoils o splits, y eso hay que meterlo en el presupuesto desde el principio.

3. Una reparación es una obra

La probabilidad de avería en la tubería es baja —el material está pensado para durar décadas—, pero si ocurre, hay que localizar la fuga y levantar suelo. Exige al instalador el plano de la instalación con el trazado de los circuitos y guárdalo: el día que haya que hacer un agujero para colgar algo, lo agradecerás.

4. Cuesta más y el ahorro no lo justifica

Ya lo hemos visto. Es honesto repetirlo: si la decisión es puramente económica, el suelo radiante rara vez gana.

Y el argumento que sí es fuerte: la durabilidad

Aquí está la mejor razón objetiva para instalarlo. Las estimaciones disponibles sitúan la vida útil de una instalación de suelo radiante por encima de los 50 años, frente a los 15 a 20 de una bomba de calor.

Dicho de otra forma: el suelo radiante va a sobrevivir a tres bombas de calor. Lo instalas una vez y el resto de tu vida en esa casa solo cambias el generador, que es la parte fácil. Ninguna otra pieza de la instalación tiene esa proporción.

Con una advertencia de honestidad: esas cifras de vida útil proceden de fabricantes y de referencias técnicas internacionales, porque no existe ninguna fuente oficial española que publique la vida útil de estos sistemas. Son las mejores disponibles, no son un dato oficial.

Si no puedes: las alternativas y lo que cuestan

Si la altura, el presupuesto o el hecho de vivir en la casa hacen inviable el suelo radiante, no tires la aerotermia: hay dos alternativas que también trabajan a baja temperatura.

AlternativaCoste por unidadImpulsiónVentajasInconvenientes
Radiador de baja temperatura350 – 500 €45 – 50 °CSustitución directa, sin obraMás grandes que los convencionales
Fancoil220 – 370 €40 – 45 °CMás barato y también enfríaTiene ventilador: hace algo de ruido

El fancoil es la opción más infravalorada de las tres: cuesta menos que un radiador de baja temperatura, trabaja a temperatura más baja —lo que mejora el SCOP— y, a diferencia del suelo radiante, sirve para refrigerar en verano. Su único defecto real es que mueve aire y se oye, aunque poco.

Y una comprobación previa que puede ahorrarte todo lo anterior: si tus radiadores actuales están sobredimensionados, quizá sirvan tal cual. Es frecuente en viviendas donde la calefacción se calculó con criterios generosos. Pide que se compruebe con un cálculo antes de asumir que hay que cambiarlos: es la partida que más mueve el presupuesto de una aerotermia.

Un apunte fiscal

Una reforma que incluya suelo radiante y aerotermia es de las que con más facilidad cumplen el requisito de la deducción del IRPF del 40 % —reducir al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable, o alcanzar calificación A o B—, con base máxima de 7.500 € y obras terminadas antes del 31 de diciembre de 2026.

Dos avisos. El primero: las páginas de la Agencia Tributaria mejor posicionadas en Google dicen que el plazo terminó el 31 de diciembre de 2025, y no están equivocadas —describen la campaña de la Renta 2025—; los plazos ampliados aplican al ejercicio 2026. El segundo: hace falta certificado energético antes y después, y el previo debe estar emitido antes de empezar las obras. Encárgalo primero.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena el suelo radiante con aerotermia?

Por confort y durabilidad, sí; por ahorro energético, casi nunca. La mejora de rendimiento que aporta ronda los 116 € al año en un piso de 100 m², frente a un sobrecoste de entre 500 y 5.100 € respecto a radiadores de baja temperatura. Compensa con claridad en obra nueva y reforma integral, donde el suelo se levanta de todas formas.

¿Cuánto cuesta el suelo radiante por metro cuadrado?

Según una base de precios profesional, 86,27 €/m² en montaje en seco y 115,45 €/m² en sistemas de baja altura. Los presupuestos a particular se mueven entre 40 y 70 €/m². En una instalación completa de aerotermia con agua caliente y suelo radiante para 100 m², el conjunto va de 13.000 a 15.000 €. Cifras de septiembre de 2026.

¿Cuántos años dura un suelo radiante?

Las estimaciones disponibles lo sitúan por encima de los 50 años, frente a los 15 o 20 de la bomba de calor que lo alimenta: el suelo sobrevive a unos tres generadores. Conviene saber que esas cifras proceden de fabricantes y referencias técnicas internacionales, porque no existe ninguna fuente oficial española que publique vidas útiles.

¿Se puede poner suelo radiante en una reforma sin levantar mucho el suelo?

Sí, con los sistemas de baja altura o de montaje en seco, pensados precisamente para eso. Antes de decidir, mide la distancia entre el suelo actual y el marco de las puertas: si no hay holgura, habrá que cortarlas. Y ten en cuenta que hay que levantar y gestionar el pavimento existente.

¿El suelo radiante enfría en verano?

Muy poco. La refrigeración por suelo existe pero tiene un límite físico: no se puede bajar mucho la temperatura del agua sin que se forme condensación sobre el pavimento. No sustituye a un aire acondicionado, así que si quieres frío tendrás que añadir fancoils o splits al presupuesto.

¿Puedo aprovechar los radiadores que ya tengo con aerotermia?

Depende de cómo estén dimensionados. Una aerotermia rinde bien con agua a 35-45 °C y unos radiadores calculados para 70 entregan bastante menos potencia a esa temperatura. Si están sobredimensionados, pueden servir tal cual, y merece la pena comprobarlo con un cálculo antes de presupuestar emisores nuevos: es la partida que más mueve el precio.

¿Qué es mejor, fancoil o radiador de baja temperatura?

El fancoil suele ser mejor compra: cuesta entre 220 y 370 € frente a los 350-500 € del radiador, trabaja a temperatura de impulsión más baja —lo que mejora el rendimiento de la bomba de calor— y además sirve para refrigerar en verano. Su desventaja es que lleva ventilador y hace algo de ruido.

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Fuentes

  • Generador de precios de CYPE: partidas de suelo radiante en montaje en seco y de baja altura, bomba de calor de aerotermia, split, caldera de condensación y costes de mantenimiento decenal. Consultado el 2 de septiembre de 2026.
  • IDAE, documento de prestaciones medias estacionales de bombas de calor asociado al RITE: metodología SPF = COP × FP × FC y factores de ponderación por zona climática — IDAE.
  • Reglamento Delegado (UE) 626/2011 y Reglamento Delegado (UE) 811/2013, etiquetado energético; condiciones de las temporadas de calefacción media, cálida y fría.
  • Precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC), consultado el 2 de septiembre de 2026 — ESIOS, Red Eléctrica de España.
  • Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, deducciones en el IRPF por eficiencia energética — BOE; requisitos según la Agencia Tributaria y Real Decreto 390/2021.
  • Estimaciones de vida útil publicadas por fabricantes de sistemas de suelo radiante y de bombas de calor, y por referencias técnicas internacionales del sector.

Guía informativa; no constituye asesoramiento fiscal. Los valores de SCOP empleados son hipótesis de cálculo explícitas, no mediciones: no publicamos porcentajes de mejora de rendimiento por temperatura de impulsión porque no hemos podido verificarlos en fuentes técnicas. La demanda de 10.000 kWh útiles anuales es igualmente una hipótesis. Los precios son de septiembre de 2026 y no constituyen un presupuesto. Contenido revisado el 2 de septiembre de 2026.

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Sobre el autor
Carlos Vela Cabello

Editor y responsable de Clima Vivienda. Redacta las guías sobre calderas, aire acondicionado y aerotermia para viviendas en España a partir de documentación técnica de fabricantes, normativa vigente y fuentes públicas como el IDAE, y las revisa periódicamente.

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