Las tablas de frigorías por metro cuadrado que vas a encontrar no coinciden entre sí, y ninguna te dice por qué. Dos fabricantes serios recomiendan corregir por orientación sur un +15 % y un +30 %: el doble uno que otro. Aquí las publicamos todas, con sus discrepancias a la vista, y te explicamos cuál usar en tu caso.
Como punto de partida, calcula entre 90 y 100 frigorías por metro cuadrado, y sube a 120 si la vivienda es anterior a 2006. A esa cifra base hay que sumarle correcciones: entre un 15 y un 30 % si la estancia da al sur o al oeste, un 20 % si es última planta bajo cubierta, y otro 20 % o 1.000 frigorías si la cocina está abierta al salón. Para un dormitorio de 12 m² eso son unas 1.500-1.700 frigorías; para un salón de 30 m² con cocina abierta y orientación sur, entre 4.000 y 4.500.
Y una advertencia que vale más que toda la tabla: pasarse de potencia no enfría más, enfría peor. Lo explicamos con la documentación de una agencia pública que no vende aparatos.
Contenido del artículo
- Frigorías, vatios y BTU: la tabla exacta
- El cálculo base: frigorías por metro cuadrado
- Las correcciones, con sus discrepancias a la vista
- Frigorías por habitación, estancia por estancia
- Tres ejemplos resueltos
- Por qué pasarse de frigorías enfría peor
- Los límites de cualquier regla por m²
- Preguntas frecuentes
Frigorías, vatios y BTU: la tabla exacta
Primero, ordenemos las unidades, porque el sector usa tres a la vez y las mezcla sin avisar.
Una frigoría/hora es una kilocaloría por hora de frío: la misma magnitud, con el signo cambiado. Los BTU/h son la unidad anglosajona, que es la que llevan las fichas técnicas. Y los vatios son la unidad del sistema internacional, que es lo que aparece en la etiqueta energética. Las equivalencias exactas:
| De | A | Multiplica por |
|---|---|---|
| 1 frigoría/h | vatios | 1,163 |
| 1 frigoría/h | BTU/h | 3,9683 |
| 1 kW | frigorías/h | 859,85 |
| 1 kW | BTU/h | 3.412,14 |
| 1 BTU/h | vatios | 0,29307 |
| 1 BTU/h | frigorías/h | 0,252 |
Fíjate en el segundo dato: 1 frigoría no son 4 BTU, son 3,9683. La regla popular arrastra un 0,8 % de error, que es irrelevante para elegir un equipo pero explica por qué los números nunca cuadran del todo cuando pasas de una unidad a otra.
Y aquí está la tabla que de verdad necesitas, la que traduce los nombres comerciales:
| Nombre comercial | BTU/h | kW | Frigorías/h reales |
|---|---|---|---|
| «2.000 frigorías» | 9.000 | 2,64 | 2.268 |
| «3.000 frigorías» | 12.000 | 3,52 | 3.024 |
| «4.500 frigorías» | 18.000 | 5,28 | 4.536 |
| «6.000 frigorías» | 24.000 | 7,03 | 6.048 |
Los nombres comerciales están redondeados hacia abajo, así que un «3.000 frigorías» da en realidad 3.024. La diferencia es pequeña, pero conviene saber que el número del anuncio no es una especificación: la especificación son los BTU/h o los kW de la ficha.
El cálculo base: frigorías por metro cuadrado
Las cifras de partida que manejan los fabricantes y distribuidores en España:
| Fuente | Frigorías por m² | Equivalente en W/m² |
|---|---|---|
| Bosch | 90 – 100 | 105 – 116 |
| Repsol | 100 | 116 |
| Euronics | 100, y 120 si la vivienda es anterior a 2006 | 116 – 140 |
La aportación de Euronics es la más útil de las tres, porque introduce la variable que más pesa después de la superficie: el aislamiento. El Código Técnico de la Edificación de 2006 elevó de forma significativa las exigencias de envolvente, así que una vivienda anterior pierde más y necesita más potencia. Un 20 % más, según ese criterio.
Qué son realmente estas tablas: criterios comerciales publicados por fabricantes y distribuidores, no normativa. No existe ninguna tabla oficial española de frigorías por metro cuadrado, porque la normativa no dimensiona con reglas de dedo: exige un cálculo de carga térmica. Estas cifras sirven para orientarte y para detectar propuestas disparatadas, no para sustituir a un cálculo cuando la instalación es importante.
Las correcciones, con sus discrepancias a la vista
La superficie es solo el principio. Estas son las correcciones que recomiendan las fuentes del sector, y hemos decidido publicarlas con sus contradicciones incluidas en lugar de elegir una y presentarla como verdad:
| Factor | Corrección | Comentario |
|---|---|---|
| Orientación sur u oeste | +15 % a +30 % | ⚠️ Euronics dice +15 %, Bosch +30 %. El doble uno que otro. |
| Última planta bajo cubierta | +20 % | Coinciden las fuentes |
| Cocina abierta al salón | +20 % o +1.000 frigorías | Los electrodomésticos generan calor |
| Ocupantes habituales | ≈ 100 W por persona | Unas 86 frigorías/h por persona |
| Ventanas grandes sin protección solar | Al alza dentro de la horquilla | La radiación solar directa es la mayor carga |
Cómo usar la horquilla del +15 % al +30 %: depende de si la ventana tiene protección solar. Una estancia orientada al oeste con un ventanal sin persiana ni toldo, en Sevilla, va al +30 % sin dudarlo. La misma orientación con una ventana pequeña, persiana y un árbol delante se queda cerca del +15 %. Los fabricantes no discrepan por error: discrepan porque están describiendo situaciones distintas con una sola cifra.
La zona climática: el dato que casi nadie usa bien
El Código Técnico clasifica cada localidad con una letra y un número, por ejemplo A3 para Málaga, B4 para Sevilla, D3 para Madrid o E1 para Burgos. Y aquí está el detalle que se cuela en casi todos los blogs:
La letra es la severidad climática de invierno. El número es la de verano. Para dimensionar un aire acondicionado manda el número, no la letra. Burgos es E1: durísima en invierno, suave en verano. Sevilla es B4: invierno benigno, verano extremo. Si dimensionas el aire acondicionado de Burgos mirando la «E», te pasarás de largo.
Frigorías por habitación, estancia por estancia
Dos tablas del sector, porque cubren rangos distintos. La primera es más granular en superficies pequeñas, lo que la hace más útil para dormitorios:
| Superficie | Frigorías (criterio A) | Frigorías (criterio B) | Estancia típica |
|---|---|---|---|
| 10 – 15 m² | 1.500 – 1.700 | — | Dormitorio individual |
| 15 – 20 m² | 2.000 – 2.200 | 1.800 – 2.000 | Dormitorio principal |
| 20 – 25 m² | 2.500 – 2.800 | 2.000 – 3.000 | Salón pequeño / despacho |
| 25 – 35 m² | 3.000 – 3.500 | 3.000 – 5.000 | Salón |
| 35 – 50 m² | 4.000 – 5.000 | 3.000 – 5.000 | Salón-comedor grande |
| 50 – 70 m² | — | 5.000 – 7.000 | Planta abierta |
| 70 – 100 m² | — | 7.000 – 9.000 | Vivienda completa |
Cuando las dos tablas discrepan, como pasa en la franja de 15 a 25 m², la lectura correcta no es «una está mal»: es que ahí la superficie ya no basta para decidir y hay que mirar orientación, ventanas y aislamiento.
Tres ejemplos resueltos
Dormitorio de 12 m², orientación norte, piso intermedio de 2010
Base: 12 × 100 = 1.200 frigorías. Sin corrección por orientación, sin corrección por planta, vivienda posterior a 2006. Con el margen de la tabla, 1.500 frigorías. Un equipo de 9.000 BTU/h (2.268 frigorías) va sobrado; es el más pequeño del mercado y aquí conviene mirar bien su potencia mínima, no la máxima.
Salón de 28 m² con cocina abierta, orientación oeste, piso de 1985
- Base con vivienda anterior a 2006: 28 × 120 = 3.360 frigorías
- Orientación oeste con ventanal: +30 % → 4.368
- Cocina abierta: +1.000 → 5.368 frigorías
Un equipo de 18.000 BTU/h (4.536 frigorías) se queda algo corto en los días peores; el siguiente escalón, 24.000 BTU/h (6.048), se pasa. Este es el caso típico en el que conviene un cálculo real antes que una regla, o valorar si la protección solar de la ventana permite bajar la corrección al +20 %.
Ático de 20 m² bajo cubierta, orientación sur, vivienda de 1998
- Base: 20 × 120 = 2.400
- Última planta bajo cubierta: +20 % → 2.880
- Orientación sur: +30 % → 3.744 frigorías
Casi el doble que un dormitorio de la misma superficie en planta intermedia y orientación norte. Ese es el rango de variación real que ninguna tabla simple recoge, y por eso la superficie sola nunca es suficiente.
Por qué pasarse de frigorías enfría peor
El instinto dice que si te pasas, como mucho gastarás algo más. Es falso, y la explicación es interesante.
Un aire acondicionado hace dos cosas a la vez: baja la temperatura y quita humedad. La segunda ocurre porque el aire de la habitación pasa por una batería fría, el vapor de agua condensa sobre ella y esa agua se va por el desagüe. Deshumidificar necesita tiempo de funcionamiento continuo.
Un equipo sobredimensionado alcanza la temperatura de consigna enseguida y se para. La agencia ENERGY STAR —dependiente de la administración de Estados Unidos y sin intereses comerciales en el sector— lo documenta con precisión: el ciclado corto «reduce la cantidad de condensado que drena de las baterías», con lo que el agua que ya había condensado se reevapora y vuelve a la habitación. Y añade otro efecto: las «ráfagas de aire frío pueden engañar a los termostatos y hacer que se apaguen» antes de tiempo.
El resultado no es una casa muy fría. Es una casa fría y húmeda: esa sensación pegajosa y desagradable que mucha gente atribuye al aire acondicionado en general y que en realidad es un síntoma de sobredimensionado. Añade más arranques del compresor, y por tanto más desgaste.
Regla práctica: ante la duda entre dos escalones de potencia, elige el pequeño si la estancia es un dormitorio —donde la deshumidificación importa más que la velocidad— y el grande solo si la carga solar es realmente alta y no se puede reducir con protección solar. Y recuerda que el escalón inferior de un equipo con buena modulación puede comportarse mejor que el superior de uno malo.
Los límites de cualquier regla por m²
Hay una razón técnica por la que estas reglas funcionan peor en refrigeración que en calefacción, y merece la pena conocerla.
La carga de calefacción se calcula en régimen estacionario: fuera hace frío de forma sostenida y la casa pierde calor a un ritmo más o menos constante. Un número por metro cuadrado es una aproximación tolerable.
La carga de refrigeración, en cambio, se calcula hora a hora, porque el sol se mueve. A las nueve de la mañana el salón que da al este es un horno y el que da al oeste está fresco; a las siete de la tarde ocurre lo contrario. La carga máxima de cada estancia sucede a una hora distinta, y la de la vivienda entera nunca es la suma de los máximos individuales.
Consecuencia práctica: cuanto más grande sea la instalación, menos fiable es la regla de dedo. Para un split en un dormitorio, la tabla vale. Para climatizar una vivienda entera con multisplit o conductos, exige un cálculo.
Y si es multisplit, un aviso más
Si vas a poner un multisplit, calcular bien cada estancia no basta: las potencias de las unidades interiores no se suman. Hay un ratio de combinación que fija el fabricante y un reparto cuando varias funcionan a la vez. En un caso documentado, un salón que dispone de 4,5 kW funcionando solo baja a 2,88 kW con las tres unidades en marcha. Si has calculado 4.500 frigorías para ese salón y acabas teniendo 2.480, el cálculo no te ha servido de nada.
Qué mirar además de las frigorías
- El SEER, que determina el consumo. A partir de 8,50 el equipo es A+++; entre 6,10 y 8,50, A++. Cómo leerlo y cómo auditar la ficha está en qué SEER buscar.
- El nivel sonoro a velocidad mínima, sobre todo en dormitorios. El nominal no sirve: el equipo pasa la noche al mínimo.
- Que el instalador haya medido la habitación. Si nadie ha entrado a ver la estancia, la orientación y las ventanas, no hay cálculo: hay una estimación por teléfono.
Como referencia de coste, una base de precios profesional sitúa la partida completa de un split 1×1 en torno a 1.019 €, con el equipo representando el 90 %, y los presupuestos a particular se mueven entre 550 y 1.500 €. El mantenimiento a diez años ronda los 285 €, un 28 % del coste de instalación. Cifras de septiembre de 2026.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas frigorías necesito por metro cuadrado?
Entre 90 y 100 frigorías por metro cuadrado como cifra base, y 120 si la vivienda es anterior a 2006, cuando cambiaron las exigencias de aislamiento. A eso hay que sumar correcciones: entre un 15 y un 30 % si la estancia da al sur o al oeste, un 20 % si es última planta bajo cubierta y un 20 % o 1.000 frigorías si la cocina está abierta al salón.
¿Cuántos metros cuadrados cubre un aire acondicionado de 3.000 frigorías?
Un equipo comercializado como «3.000 frigorías» da en realidad 3.024 frigorías/h, equivalentes a 12.000 BTU/h o 3,52 kW. Con una base de 100 frigorías por metro cuadrado cubre unos 30 m² sin correcciones, o unos 23 m² si la estancia da al oeste y la vivienda es antigua.
¿Cuántos BTU son una frigoría?
Una frigoría/hora equivale a 3,9683 BTU/h, no a 4 exactos: la regla popular arrastra un 0,8 % de error. En sentido inverso, 1 BTU/h son 0,252 frigorías/h. Y 1 kW equivale a 859,85 frigorías/h o a 3.412,14 BTU/h.
¿Qué pasa si pongo un aire acondicionado con más frigorías de las necesarias?
Enfría peor. El equipo alcanza la temperatura enseguida y se para, y como deshumidificar exige funcionamiento continuo, el agua condensada en la batería se reevapora hacia la habitación. El resultado no es una casa muy fría sino una casa fría y húmeda, además de más desgaste del compresor por los arranques continuos.
¿Cuántas frigorías necesita un dormitorio?
Un dormitorio de 10 a 15 m² en planta intermedia y orientación norte necesita del orden de 1.500 a 1.700 frigorías. El mismo dormitorio bajo cubierta y orientado al sur puede necesitar cerca de 3.800. La orientación y la posición en el edificio pesan tanto como la superficie.
¿Por qué las tablas de frigorías de cada web dan cifras distintas?
Porque no son normativa, sino criterios comerciales de fabricantes y distribuidores, y cada uno describe con una sola cifra situaciones que en realidad varían mucho. La discrepancia más llamativa es la corrección por orientación sur: unos recomiendan sumar un 15 % y otros un 30 %. La diferencia se explica sobre todo por si la ventana tiene protección solar o no.
Artículos relacionados
- Qué SEER buscar y cómo auditar una ficha técnica
- Split, multisplit o conductos: cuál conviene
- Y en calefacción, ¿cuántos kW de caldera?
- A qué temperatura poner el aire acondicionado en verano
- El aire acondicionado no enfría: por dónde empezar
Fuentes
- ENERGY STAR (EPA / Departamento de Energía de Estados Unidos), documentación sobre las consecuencias del sobredimensionado, el ciclado corto y la pérdida de capacidad de deshumidificación — energystar.gov.
- Criterios de dimensionado publicados por fabricantes y distribuidores del sector en España (Bosch, Repsol, Euronics). Son recomendaciones comerciales, no normativa.
- Código Técnico de la Edificación, documento básico DB-HE: zonificación climática, con letra para severidad de invierno y número para severidad de verano — codigotecnico.org.
- Reglamento Delegado (UE) 626/2011, etiquetado energético de acondicionadores de aire — texto en EUR-Lex.
- Generador de precios de CYPE: partida de split 1×1 y coste de mantenimiento decenal. Consultado el 2 de septiembre de 2026.
Guía informativa. Las reglas por metro cuadrado son criterios comerciales del sector y sirven como orientación, no sustituyen al cálculo de carga térmica que corresponde a un técnico competente, especialmente en instalaciones que climatizan varias estancias. Las discrepancias entre fuentes se publican tal cual porque describen situaciones distintas. Los precios son de septiembre de 2026 y no constituyen un presupuesto. La instalación de equipos con circuito frigorífico debe realizarla personal con la certificación correspondiente. Contenido revisado el 2 de septiembre de 2026.






